capítulos de la cultura chilena... El Teatro

EL TEATRO

El presente capítulo ofrece como particularidad el que un núcleo sustancial de sus materiales ha sido preparado especialmente por personalidades de dilatada y brillante trayectoria teatral y que residen, en estos momentos, en el país. A propósito de ese valor que comparten las opiniones del dramaturgo Oscar Castro en su conversación con Ariel Dorfman, no está demás reiterar algunas consideraciones acerca del carácter de esta sección.

Como se expresó, desde la primera entrega, su intención cardinal es la de acumular un acervo de documentos que posibilite desprender las grandes líneas de una historia cultural del país. Desde esta perspectiva, se interesa en la meditación del productor cultural acerca de su oficio y del lugar que le asigna en una formación social dependiente. Razones de accesibilidad a las fuentes y la urgencia de contribuir al esclarecimiento del pasado inmediato han aconsejado centrarse en el período posterior a la crisis del 30. La consecuencia: una obligada selección de nombres que no podría agotar el horizonte de una actividad ya sea científica o artística. Sin embargo, tenemos la certeza de que, aunque fragmentaria, esta visión de la evolución cultural del país incita a una colaboración crítica para cubrir los vacíos del cuadro.

En el terreno del teatro, el tiempo ha mostrado la trascendencia de la iniciativa de Pedro de la Barra y de los jóvenes universitarios que, en 1941, echaron las bases de lo que se denominó Teatro Experimental y más tarde Instituto del Teatro de la Universidad de Chile.

Hay observadores que asocian esta creación y las de la Orquesta Sinfónica y del Ballet Nacional a la atmósfera de transformaciones producida por la presencia del Frente Popular en el campo político. Algunas de las intervenciones que se reproducen acerca de las primeras etapas del Experimental parecen confirmar esta hipótesis. En todo caso, la historia de la cultura inscribe al haber del conjunto universitario no pocas de las más decisivas innovaciones en la actividad teatral chilena: captación de un público nuevo y formación de un gusto teatral contemporáneo; estímulo a la dramaturgia nacional y valorización de los aspectos técnicos del oficio. Además, en el marco latinoamericano es casi seguro que mentores de significativas experiencias como las de Enrique Buenaventura, en Colombia, no desmentirían su deuda respecto del movimiento iniciado por Pedro de la Barra y sus amigos. ¿Es, entonces, aventurado sugerir que, en el desarrollo del teatro chileno, hay un antes y después del Teatro Experimental?

A. E. y D. E. Hoy, casi a cuarenta años de la primera presentación del Experimental en el Teatro Imperio de Santiago, la mesa redonda que transcribimos reúne a participantes entre los que creemos reconocer los nombres de algunos de sus fundadores.

En el extremo de una secuencia temporal que registró la ampliación de la actividad teatral, el testimonio de Osear Castro, dramaturgo y miembro del Teatro Aleph, sitúa aspectos inéditos de la atmósfera en que se desenvolvió la actividad teatral post-golpe. La evocación de su larga permanencia en los campos de concentración revive uno de los episodios más decidores acerca de la actitud del productor cultural privado de libertad bajo el fascismo. Reveladoras son sus reflexiones acerca de los nuevos elementos que modifican la función de la actividad escénica.

El panorama de Arnold Suttcliffe acerca del teatro de creación colectiva en Chile se centra en el análisis del nuevo código al que recurre el texto teatral para la transmisión de su sentido en las actuales condiciones de la producción cultural. Un ejemplo tomado de la obra El Ultimo Tren nos adentra en la intimidad de la búsqueda de un lenguaje que hoy se reparte entre múltiples actividades del interior del país.

Pensamos haber allegado una explicación a las omisiones forzosas de esta documentación. Dos de ellas exigen detenerse un momento. El teatro profesional, anterior al Experimental y que coexiste con él hasta su etapa de madurez con figuras como las de Alejandro Flores y Rafael Frontaura, no ha sido tocado en el presente capítulo. El intenso trabajo de múltiples grupos del exterior será abordado en las ediciones especiales de Araucaria acerca del tema del exilio.

LUIS BOCAZ


Editado electrónicamente por Centro Documental Blest el 30may03