Huidobro y el arte abstracto

HUIDOBRO Y EL ARTE ABSTRACTO

Miguel Rojas-Mix

Miguel Rojas Mix es critico e historiador del arte, autor de diversos libros en su especialidad.
Es profesor de la Universidad de París-VIII (Vicennes-Saint Denis).

Araucaria de Chile. N 32, 1985.

Un feliz hallazgo es el único responsable de este texto. Hurgando un día en una destartalada bodega junto a la Estación Mapocho, en Santiago de Chile, encontré un atado de folletos. La bodega estaba atestada de libros viejos. Los vendían al kilo y tuve que agregar otros tomitos para que los librillos hicieran el peso. Mi interés era grande, pues desde la primera ojeada me di cuenta de que contenían la historia de Huidobro y el arte abstracto.

Era una historia breve. Comenzaba con un texto que servía de presentación al catálogo de la primera exposición de Santiago, en diciembre de 1933. Huidobro hablaba de cada artista y saludaba al grupo como una nueva constelación en el cielo de América. Terminaba con la exposición de Lima en 1935 y con una diatriba feroz de César Moro contra el poeta chileno. En realidad había un catálogo más, el de la exposición hecha en el edificio de La Nación en agosto de 1935; pero ésta, más que otra cosa, era el acta de defunción del grupo.

Si me he decidido a escribir estos reglones, después de quince años del hallazgo inicial, no es por afán de cotilleo, sino por dos razones fundamentales: Una, porque estos opúsculos son total o parcialmente desconocidos, incluso de muchos de los propios especialistas en Huidobro: y. segundo, porque ellos prueban la estrecha relación que establecía el propio poeta entre el "creacionismo" y el arte abstracto. Basta confrontar sus manifiestos con sus parrafadas presentando al grupo de artistas chilenos, para comprobar que el arte abstracto le permitía a Huidobro legitimar su estética. Y esto, por no decir apresuradamente que su estética parecía haber sido engendrada desde la contemplación de él.

Pero eso lo dejaremos para más adelante. Comencemos por el principio.

En realidad estos comentarios tienen tres partes: Primero, la descripción de la revista; segundo, el arte abstracto en Chile y en América latina; y, tercero, la estética creacionista y el arte abstracto.

La revista

La revista fue titulada Pro y subtitulada "revista de Arte". Alcanzó sólo dos números. Y si en la contrapada del primer catálogo, una especie de marmosete aconsejaba:

Si sale con dolor de cabeza de esta exposición tome Aliviol.
Si quiere producir obras tan interesantes como las que ha visto, tome mucho fosfonervil Leroy.

un reclamo en la portada del segundo número de Pro informaba al lector que:

Aliviol le quitará el dolor de cabeza.

En realidad la serie comprende cinco folletos, aproximadamente en el mismo formato: El catálogo de la exposición de diciembre, los dos números de Pro, el catálogo de la exposición de Lima de mayo de 1935 y el del Salón de Agosto de mayo del mismo año en Chile. Las cinco publicaciones giran en torno a un grupo estable de artistas: María Valencia, Gabriel Rivadeneira, Jaime Dvor y Waldo Parraguez. En el 34 se agrega Carlos Sotomayor, y en el 35 se les une César Moro. Aparte de citas de surrealistas franceses y españoles, los textos de los tres primeros cuadernos son fundamentalmente de Huidobro: Hay artículos, collages poéticos (firmados años antes en Francia), y máximas-manifiesto. La mayoría no recogidos ni siquiera en la edición más reciente de sus obras completas (1). Otros escritos prosaicos, poéticos o musicales son de Julio Sotomayor. Eduardo Anguita, Eduardo Lira Espejo, Juan Larrea, Gerardo Diego, Volodia Teitelboim y Rosamel del Valle.

Huidobro desaparece en los dos últimos catálogos. El de Lima, dominado por la personalidad de César Moro, incluye a Westphalen, Rato Méndez y Cretina. El último, el del Salón de Agosto, se abre con una presentación de Torres García y se cierra con "Edificación en el Aire", texto de un joven escritor: Fernando Alegría.

El arte abstracto

Aun cuando la primera acuarela abstracta de Kandisky data de 1910, podríamos señalar como el año crucial de la pintura abstracta el de 1912. En ese momento Kandisky se encuentra pintando obras que perfectamente podrían calificarse de tachistas o de informalistas, Kupka utiliza el estilo ortogonal y el horizontal-vertical, Mondrian trabaja en sus composiciones basadas en el ángulo de 90 grados, que sirven de fundamento estético al neo-plasticismo; y Delaunay realiza sus ritmos circulares.

En Chile, sin embargo, el arte abstracto es un reflejo tardío. No podemos hablar de él antes de la década del treinta y las primeras obras decididamente abstractas son las de Luis Vargas Rosas y el grupo "decembrista" en los años 32/33. La fecha es más o menos la misma para toda América Latina. En Argentina la primera muestra es la de Juan del Prete en 1933 en la Asociación de Amigos del Arte. Por cierto que anterior a todo esto es Joaquín Torres García, que ya en el año 1929 había fundado con Michel Seuphor el grupo "Cercle et Carré" en París.

La primera exposición documentada en Chile es. pues, la de diciembre de 1933. hecha por el grupo de artistas citados, que por la fecha en que expusieron fueron llamados "decembristas". La obra de estos artistas impresionó vivamente a Huidobro, que volvía de Europa. Confiesa en el catálogo que "lo menos que me imaginaba era que iba a encontrar algo verdaderamente interesante en nuestra América. Lo confieso y pido disculpas. Sin embargo, se comprenderá este pesimismo si se piensa en lo poco que han producido nuestras razas. en la falta de seriedad, en la falta de consistencia de sus producciones". En este catálogo todavía Huidobro no habla de arte abstracto. pero se refiere a él por oposición al arte realista. Sólo en el número 1 de la Revista Pro, haciendo la presentación de Carlos Sotomayor. escribe un largo articulo sobre el arte abstracto, que él llama también "concreto". Es éste, sin duda, el primer articulo del género '-lúe se ha escrito en Chile y se caracteriza por introducir la denominación de "arte concreto" que había sido acuñada por Van Doesburg y difundida por Kandisky y Max Bill.

La separación del grupo de Huidobro se produjo precisamente a propósito de la exposición de Lima. Huidobro no pudo soportar el violento ataque que le lanzó César Moro, tratándole de arrivista, estafador y plagiario: "imitador de Pierre Reverdy". Esto lo hace separarse del grupo y escribir sus famosos artículos polémicos de respuesta: "Don César Quísquez, Morito de calcomanía".

El creacionismo y el arte abstracto

En el hecho, en todos estos textos Huidobro asimila la estética creacionista al arte abstracto. El le sirve para legitimar su estética, por no decir, como señalábamos antes, que ella ha nacido de él. Bien que la fecha oficial de bautismo de "el creacionismo" es 1916, fijada por la famosa conferencia en El Ateneo de Buenos Aires, donde Huidobro dijo que la primera condición del poeta es crear, la segunda crear y la tercera crear, Huidobro afirma en su manifiesto "El Creacionismo", que ésta es una teoría estética que comenzó a elaborar hacia 1912. Se sitúa, así, bien para la historia. Ya vimos que el año de 1912 fue el año decisivo para la pintura abstracta. ¿Se inspiró?, ¿plagió?, ¿mistificó? ¿Quién es el padre de la criatura? En realidad los fenómenos son más complejos que el dilema del huevo y la gallina. Es la coherencia de la historia lo que hace que las pulsiones de una época se estilicen en una gramática formal que hermana las creaciones más diversas... Por cierto que abrir los ojos ayuda mucho. El hecho es que las máximas que sirven en sus manifiestos para definir el creacionismo, las utiliza en estos folletos para precisar la estética del abstraccionismo:

En arte no nos interesan las formas de la naturaleza, nos interesan las formas de tu espíritu.

No busques que una obra de arte se parezca a un árbol o a un hombre o a un caballo o a un huevo duro.

Una obra de arte es una realidad en sí y no hay razón para que se parezca a otra cosa.

¿Por qué no pides a un árbol que se parezca a un caballo o a un hombre que se parezca a un huevo duro o a un tomate que se parezca a un congrio?

Y refiriéndose a Gabriela Rivadeneira, ejemplificaba Huidobro lo que teorizaba en sus máximas-manifiesto.

En general, los llamados realistas lo único que hacen es quitar la vida a lo que tiene vida. ¿Puede darse algo más triste que un caballo parado en el medio de un cuadro, ese mismo caballo tan hermoso pastando o trotando en su campo de alfalfa, petrificado, muerto entre los cuatro listones de un marco? Ea diferencia que hay entre una Rosa Bonheur y una Gabriela Rivadeneira consiste en que mientras la primera quita la vida a algo que tiene vida, la segunda da vida a algo que no tiene vida. La primera es una asesina, la segunda una creadora. Pero la mayoría de los hombres son todavía animales de presa y adoran el olor a cadáver.

¿Comprendéis ahora, por qué yo prefiero y admiro el arte de Gabriela Rivadeneira y no admiro el de Rosa Bonheur? Gabriela Rivadeniera da inteligencia y alma al mundo inanimado. Es una enemiga de la muerte. El sol que hay en sus dedos lo derrocha generosa para que nuestros ojos contemplen el milagro.

Fue, sin embargo, en el primer número de Pro, a propósito de la presentación de Carlos Sotomayor, donde Huidobro sistematizó sus ideas -y precisó, no lo que era el arte abstracto, sino por qué el arte no puede ser sino abstracto.

La verdad es que la polémica sobre si el fundador del creacionismo fue Huidobro o Pierre Reverdy, resulta casi absurda, cuando se advierte que en realidad lo que se encuentra en ambos es una recuperación por la poesía de la estética del abstraccionismo.

En efecto, Huidobro trató de unir desde sus primeros pasos estrechamente la poesía a la pintura o a la imagen. Y no pienso sólo en las formas gráficas que da a sus poemas en las Japonerías de Estío, por ejemplo, ni en la introducción de las letras como collages o perspectivas planas, que utilizan en Horizon Carré o Tour Eiffel: sino, más que en eso, en sus metáforas, en que son corrientes los procesos de abstraccionismo. Su poesía por lo demás ¿no pretende constituirse en una realidad autónoma? ¿Qué otra cosa es el creacionismo? ¿Qué otra cosa la pintura abstracta?

Por otra parte, ya en su manifiesto Non serviam, Huidobro definía su poesía como una declaración de independencia frente a la naturaleza: "Nosotros también podemos crear realidades en un mundo nuestro, en un mundo que espera su fauna y su flora propias". En realidad el Non serviam es también es manifiesto contra el arte figurativo. Al arte representativo de un mundo real, Huidobro opone la realidad del arte creadora de un mundo. A un mundo de "color local", opone otro de colores y sonidos "puros". A un arte de pelotillehue opone otro universal y cosmopolita, como lo querían todos los vanguardistas. Pero un arte que tampoco era europeocéntrico u occidental; porque ¿qué más universal -nos dice Huidobro en su artículo sobre el "Arte Negro"-, qué menos esclavo (de la realidad, se entiende) que el arte negro, que no imita jamás a la naturaleza?

El poeta que grita a la naturaleza Non serviam es finalmente el mismo pintor abstracto. El artista que se niega a servir a la naturaleza es también la idea de un artista creador absoluto, que, según cuenta Huidobro, le sugirió un viejo poeta aymará:

No cantes la lluvia poeta, has llover.


Notas:

1. Aparte de otras Antologías y Compilaciones hay dos ediciones de las Obras Completas de Vicente Huidobro. La primera fue editada por Zig-Zag en 1964 y la más reciente es la de Hugo Montes, en la Editorial Andrés Bello en 1976. En particular la última, pese a agregar una bibliografía casi exhaustiva, deja de lado numerosos textos poéticos y artículos que aparecieron sueltos en revistas y periódicos.


Editado electrónicamente por C.D. Blest el 30may03