La Batucana: una poetisa poblacional

LA BATUCANA: UNA POETISA POBLACIONAL
Conversación con Cristián Sánchez

Raquel Olea

Araucaria de Chile. N 28. Madrid 1984

A pesar del eficiente aparato represivo que la dictadura de Pinochet ha desplegado para controlar y reprimir la libertad de expresión en sus más diversas manifestaciones, aquellos trabajadores de la cultura que no tienen cabida en una oposición oficialmente tolerada ni acceso a los medios de comunicación tradicionales, han tenido que agregar un ejercicio más a su dura lucha por el derecho al lenguaje: el de crear y buscar nuevos y distintos canales de expresión. De esta manera han nacido peñas y encuentros que poetas y cantores organizan al amparo de la iglesia y otros organismos de solidaridad; allí, colectivamente, recitan y cantan versos de abierta crítica y denuncia a la dictadura. La ocasión es aprovechada, también, para vender y difundir poemas y otros escritos.

Esta lucha por la difusión de la propia obra, y también por la vida, fue lo que motivó a Griselda Núñez -hoy conocida como La Batucana- (1) a reinaugurar la tradición, ya olvidada, de vender la Lira Popular en las calles de Santiago.

La Lira Popular, que había tenido su auge en los primeros decenios del siglo -aunque sus orígenes se remontan a la Colonia misma-, consistía en una o más hojas en las que se narraba, en décimas y cuartetas, sucesos que habían causado conmoción en la vida social y pública del país o la capital; era vendida en las calles de Santiago por suplementeros y ciegos, que a su vez recitaban en voz alta su mercadería. Allí se destacaban las enseñanzas y moralejas que se desprenden de toda historia ejemplar, realzaban la acción notable de algún político, gobernante o benefactor del pueblo, y narraban y celebraban los adelantos técnicos y algunos de los grandes inventos. Recordemos, por ejemplo, un anónimo de 1920 titulado:

"Los yanquis quieren hacer un viaje a la luna", donde el poeta transmite su asombro por tan temeraria empresa. En "El candidato presidencial", el poeta Bernardino Guajardo cuenta como "Ya fue el Señor Balmaceda /proclamado presidente/ que sea fiel e indulgente/ toda la nación desea". Otros poemas rendían gloria y homenaje a políticos y poetas desaparecidos: Manuel Rodríguez, Vicuña Mackenna, Tolstoi, Recabarren, etc., fueron también inmortalizados en las décimas de la Lira Popular.

Hoy, recorriendo Santiago desde la estación Mapocho a la Alameda, a la salida de las fábricas, en las estaciones del Metro, o simplemente por las calles. La Batucana entrega por cincuenta pesos o por una donación voluntaria -según el cliente- su Lira Popular a quienes deseen informarse poéticamente de algunos acontecimientos ocurridos en ciertos sectores de la capital, los que por supuesto no podrán ser leídos en ninguna prensa. La actividad noticiosa transmitida de este modo es calificada por ella misma como "periodismo alternativo":

"Quiero saludar con el cariño y respeto que se merecen a los lectores de la Lira, órgano periodístico artesanal y alternativo, auténticamente popular, y que al comprarla aseguran tanto la expresión de otros poetas populares y la mía misma ya que es la Lira donde decimos lo que no podemos decir en ningún otro medio de comunicación, y este nuestro podría venderse en kioskos y librerías, sólo con que yo echara una pasadita por patente y letrero luminoso, pero después de eso debería pulir el lenguaje de acuerdo a DINACO, (Dirección Nacional de Comunicaciones) y ya no sería la misma que desde su nacimiento ha permanecido al servicio de los trabajadores y todos los sectores conscientes del país..." Firmado: ex-Rosagraria, Batucana.

Luego, aclara la diferencia que existe entre este modo de hacer poesía popular y el de los cantores a lo Humano y lo Divino, quienes son los más difundidos, aunque ellos -agrega irónicamente- "no tienen compromiso ni militancia de clase, son sagrados". Sin embargo, en el Chile de hoy, hay también quienes cantando a lo Humano y lo Divino asumen una actitud políticamente combativa.

El concepto de cultura alternativa, que ya ha sido incorporado al uso en Chile para señalar una forma de lenguaje y cultura de oposición, no me parece que corresponda a esa realidad, en la medida que ha sido creado por intelectuales de los países superdesarrollados, donde predomina, en general, una conciencia escéptica y resignada en relación a lograr un cambio estructural y profundo de la sociedad. Las formas de vida alternativa representan así la única elección posible, siempre dentro del sistema, para poder promover y desarrollar islas de pensamiento y formas de vida crítica. Creo que en una sociedad como la chilena no pueden crearse medios de comunicación ni formas de vida alternativas a la dictadura -al menos no con el sentido que este término tiene actualmente en Europa-; esto sería una forma de resignación y aceptación de su estructura represiva. En Chile no podemos reproducir estas islas que, en última instancia, afirman al sistema; la única alternativa posible a una dictadura es sustituirla.

La función periodística no es la única que la Lira Popular se propone cumplir. La Batucana, junto a otros poetas populares, se ha propuesto continuar y renovar la tradición de poesía popular chilena. En una de sus Liras declara:

"Se creía hace años en Chile, que los poetas populares o Puetas se habían extinguido, pero quedaban retoños y eso se comprueba en campos y poblaciones donde los versos rimados son todavía expresión valedera".

Sin embargo, en este renacer de la poesía popular sus cultores no ignoran los años transcurridos, ni los acontecimientos políticos y sociales que han cambiado el rostro de Chile y necesariamente la función de todo modo de expresión, artística.

En este sentido, los poetas populares actuales asumen la situación histórica que el país vive, otorgándole en su poesía un carácter comprometido que, a la vez que la reubica históricamente, le añade ciertas transformaciones formales y de contenido que afianzan su continuidad y su validez histórica y social. Dice La Batucana:

"...y llegamos al 82, cuando se canta en las barricadas, cuando al son de cacerolas se gritan los versos a mil razones, cuando se desgranan las décimas en los cementerios antes del último puñado de amor, al comienzo de la carrera entre sepulturas recién tapadas y fosas todavía abiertas con todo el dolor de la tierra madre. Allí quedaron estrofas sepultadas y resucitan junto al pasto verde de mi hermano adolescente que nos dejó su herencia de amor y rebeldía, sus cuadernos y unas cuerdas nuevas para la guitarra. Allí reposan también padres y madres caídos en protestas, que nos dejaron herencia de hijos para el acarreo de futuro y este presente de lucha... Por esta y otras razones que es muy largo relatar, este panfleto y sus autores pasan a ser poblacional. Panfleto hecho con amor, rescatando el derecho a escribir en los que no tienen plata ni ganan para pagar impuestos legales".

La propia Batucana ha dicho que la nominación de poblacional, que ella ha introducido, tiene que ver con ciertas libertades formales, que los poetas populares tradicionales -"muy estrictos"- no aceptan; se refiere a las variaciones realizadas en la estructura de cuartetas y décimas y algunas incursiones en el verso libre, exploradas por ella. Pero, sobre todo, el aditivo de población afirma la intención de darle a esta forma de la poesía popular un carácter de clase, dirigido a expresar y representar el mundo donde se arrolla y desarrolla la existencia de un amplio sector social: el campo, las fábricas, las poblaciones marginales de Santiago y de Chile.

Poesía activa y combativa, agitadora, sin pretensiones de trascender lo regional; es una poesía preferentemente urbana. El espacio referido es el mismo del cual se nutre: Chile, su pueblo y su vida, su contingencia histórica y como trasfondo esencial la pregunta por el futuro, junto a la conciencia de que ese futuro no es un regalo de nadie, sino una lucha de todos.

La ciudad, representada en Santiago, es el habitat del hombre; allí se cumple la vida; se nace, se crece, y sobre todo se lucha: se protesta y se sufre. A pesar de ello, su cara no es solamente hostil, es también es espacio de los encuentros y del amor; en ella, como espacio de la lucha social, se encuentra también el germen de la esperanza. La poetisa, cronista y periodista de este espacio urbano lo recorre y se desplaza por calles, poblaciones, fábricas y otros lugares, documentando cada acontecimiento o, simplemente, poetizando el devenir cotidiano.

Su punto de vista es el de una mujer, cuya historia personal de luchas, públicas y privadas -como la de tantas otras mujeres- han determinado su modo de percibir y sentir el mundo. Es así como sus imágenes, a pesar de ser construidas con elementos de la realidad concreta, pierden su neutralidad al transmitir al lector su pertenencia a una clase y su compromiso con ella. El uso del lenguaje es objetivo, en cuanto cumple la función comunicativa de dar a conocer una realidad que se oculta, sin idealismos ni sublimaciones, pero aparece cargado de emotividad cuando transmite las relaciones v sensibles de la poetisa con ese mundo. Un ejemplo lo constituye el poema "En Realidad":

No quiero escribir tristezas pero las penas existen
en la casa de los tristes que desayunan pobreza,
donde está fría la mesa y se hiela la razón,
vigilando cada ración y las miradas se hacen duras.
Cómo describir ternuras si tengo claro el dolor?

En el poema "Amigas del empleo mínimo" se confiere a la poesía funciones salvadoras y vitalizadoras, en un medio hostil:

Aunque en las calles sucias de envoltorios
con letras que no entiendo
peligro resfriarme, por no saber si hay neblina
o hay smog,
insisto en la poesía y las canciones
aunque se muera la alegría
rescato la esperanza.

Apela también a sus compañeras de clase y de vida a no dejarse consumir por la desgracia y los avalares de la vida cotidiana, a salvar el amor y a reivindicar los aspectos positivos de las relaciones humanas; a no resignarse y a no dejarse destruir por la adversidad histórica, sino a luchar por el derecho a la felicidad:

Pero si llegas serás bienvenido igual
!Qué culpa tienes tú del plan del empleo mínimo
de la teve de la quebrazón de industrias
que no se, que no sé.
En el rescate de la esperanza
surgió un poquito de alegría.
Sabís? vamos a tomar onces juntas
con las amigas del PEM.

Pero, la ciudad es, por sobre todo, el lugar donde se realiza la lucha social: paros, protestas nacionales, tomas de terreno, la presencia del comercio ambulante como "cesantía disfrazada", etc., además de otros acontecimientos que han constituido la vida santiaguina de los últimos años, forman parte integral de esta poesía, no con una intención puramente periodística, sino también como forma de crear conciencia y consignas de lucha que activen al lector. En este sentido, la ciudad no es el espacio de la angustia existencial o del aislamiento social, que aparece en la poesía chilena moderna no popular; allí el lenguaje poético expresa la angustia, la soledad y la sensación de ser anónimo en las multitudes. En esta poesía, en cambio, el lenguaje re-liga al poeta a su colectividad, y a una lucha todavía más amplia. Este, creo, es el carácter verdaderamente combativo de esta corriente renovada de poesía popular chilena, que expresa la resistencia a aceptar una realidad que la virulenta política antisocial de la dictadura trata de imponer con el fin de hacer irreconciliable cualquier unidad entre las clases. La Batucana cree, espera, lucha por no dejarse abatir por la destructiva ideología de la seguridad nacional. En el poema "Por la Vida", escrito a propósito de una manifestación de mujeres, expresa:

Al ver las profesionales de la mano con obreras
sentí palpitar las venas cual potranca en los corrales
como agua por los canales me brotaban alegrías
las campesinas arriba al grito de "va a caer".

Como expresión de una realidad social y política, la poesía de la Batucana tiene un carácter de urgencia; apela a la acción y al compromiso; los acontecimientos que narra y la situación social que expresa requieren soluciones inmediatas; es el Chile y e! Santiago de las ollas comunes, del exilio, de los sin casa, de los cesantes, de las huelgas y la represión, etc., el que desfila por sus poemas y que no puede dejar indiferente al lector. En definitiva, se llama la atención acerca de un mundo en "Estado de emergencia", no porque haya un régimen en peligro, sino porque el régimen imperante pone diariamente en peligro la vida de todo un pueblo. El poema "Qué haremos para mañana" da cuenta de esta urgencia:

La vivienda es problema más grande que una casa,
muchas familias se pasan las mil y quinientas penas
en comités se congregan en busca de soluciones;
como piedras los corazones de autoridades ahora.
Como ellos las tienen todas, !qué saben de pobladores!

Al calificar esta nueva corriente de poesía popular como una poesía urbana, en la medida que su temática representa de preferencia la ciudad como espacio de la lucha y la vida pública, no quiero pasar por alto -al menos en el caso de la Batucana- otro espacio de vida y de lucha tan activo y significativo como el anterior. Es el espacio privado e íntimo de la casa donde se realiza la complejidad de las relaciones afectivas y familiares. La casa, "el hogar", es el habitat específico de la mujer, donde ella, como centro afectivo de la estructura familiar, cumple y representa funciones diversas a las que realiza en la vida pública. Allí dentro, todas: obreras, periodistas, "las amigas del PEM", empleadas y profesionales aparecen igualadas por las funciones tradicionales de madre, esposa, hija. "Pase lo que pase fuera, a la casa tenemos que llegar tiernas", nos dijo la Batucana a un grupo de mujeres en el exilio, a solucionar a los hijos el hambre, el frío, y los múltiples problemas de la vida cotidiana.

Este mundo íntimo, privado, también es objeto de lenguaje poético. La realidad que en este ámbito se representa, no es, una vez más, la que promueve la ideología dominante, falsa y mentirosa, donde la mujer aparece como "la reina del hogar", y la casa, una isla de felicidad que cobija y defiende la familia. No son las mujeres hermosas de la publicidad las que se representan en esta poesía; por el contrario, el lenguaje desmitifica y devela la verdadera condición de la mujer en nuestra sociedad.

El poema "Abuelidad" señala el compromiso y la solidaridad de la madre con la futura maternidad de la hija:

Mi hija está preparando un viaje a la maternidad,
que tenga buena enfermedad su madre está deseando.
La cría que está esperando tiene calentito el pañal
y una cuna artesanal que las dos estamos forjando.
Nos queda poco que esperar, negrucha, vamos arando!

En otro poema, "Justificativo", una madre describe al profesor las causas por las que el hijo no ha podido asistir a la escuela. Coplas y poemas a "guaguas" que nacen y a otras situaciones de la vida familiar dan cuenta de la presencia de todo un mundo desde la perspectiva de una hablante que nos entrega vivencias y experiencias en un lenguaje propio, directo y pleno de compromiso. Ambos mundos, el público y el privado, no están representando dos realidades separadas, sino, por el contrario, unidad; la problemática expresada en su poesía de carácter social es reflejo y expresión de la representación de la vida familiar y privada. Los poemas "Trata de volver... después" y "Vicente contesta a su madre desde Australia" dan cuenta de un diálogo postal entre una madre y su hijo exiliado.

La representación de lo que constituye el mundo y la realidad de la mujer no queda solamente en la implícita denuncia de lo que son sus funciones y sus limitaciones sociales, sino que expresa, además, una gran rebeldía y voluntad de lucha también en el ámbito de su condición especifica de mujer, integrando así dos aspectos relevantes de una lucha social más amplia; lucha que, por una parte, se da en un contexto público para liberar a todo un pueblo de una dictadura que lo destruye y, por otra, a un nivel privado que intenta la autoliberación como mujer, en relación a ciertas estructuras ideológicas y de conducta que han condicionado su imagen y su función en la sociedad y en el interior de la familia.

El poema "La Chancleta" narra la desilusión de un padre al haber recibido una hija y no un hijo, pero, concluye advirtiendo:

Porque la Mariíta nueva
tendrá muy clara una meta:
defender el derecho a ser mujer
y no llamarnos chancleta.

En otro poema, "Solteras o esposadas", se expresa un sentimiento de rebeldía frente a lo que significa ser mujer en nuestra sociedad:

Muy triste discriminación
nos restringe la mollera.

Nos restringe la mollera y toda la musculatura
de que somos criaturas hasta llegar a polloncitas,
somos hijas y hermanas.

Luego queridas esposas como frágiles mariposas
no podemos tomar decisión en lo que afecta al corazón
las piernas u otras cosas.

La poesía poblacional como expresión de un mundo desde el interior mismo de la realidad que representa nos muestra un aspecto más de las múltiples formas en que, en el ámbito cultural, se expresa una resistencia al silencio y la censura impuesta. Sorprende que en las varias antologías publicadas en los últimos años, fuera o dentro del país, no se hayan dado indicios de que la poesía popular hubiera tenido un rebrote tan vitalizador como lo señala el renacimiento de la Lira Popular.

En realidad

No quiero escribir tristezas
pero las penas existen
en la casa de los tristes
que desayunan pobreza,
donde está fría la mesa
y se hiela la razón,
vigilando cada ración
las miradas se hacen duras.
Cómo describir ternuras
si tengo claro el dolor?

Voy a ser feliz el día
que no peleen los chicos
por cantar en una micro
o por un poco de comida.
Quiero tantas mesas servidas
que nadie vigile al otro,
que haya leche, miel, porotos,
que rebalsen las cucharas,
no quiero ricuras raras,
sino pan y pescado sabroso.

No quiero más explicación
de por qué debo privarme
del queso, huevos y carne
y apretarme el cinturón.
Lo que veo en televisión
de lujos y extravagancias
no me entibian las ansias
pues palpo la cesantía
y es mi delirio la comida
y ver satisfecha la infancia.

Compañero

Te quiero más que a mis ojos
más que a mis ojos te quiero
si es que me sacan los ojos
te miro por los agujeros.

Yo siempre quisiera verte
día y noche, noche y día
y sigo con mi porfía
aunque no pueda tenerte,
mas yo quiero ofrecerte
mi cariño tan grandioso,
puedes estar orgulloso
de mi tan grande ternura,
reafirmo con dulzura
te quiero más que a mis ojos.

No soy desinteresada
quiero pa mí muchas cosas
de tus manos laboriosas
y de tu mente ocupada
mas esa dulce mirada
y algo de tu acero
y que me contestes luego
pa sentirme renovada
en una hoja firmada
más que a mis ojos te quiero.

Sé que siempre he de verte
aunque tengas largo viaje.
hasta en áridos parajes estás
fecundo presente, aunque
viniera la muerte a reducirme
a despojos brotarán de mis
abrojos en soledades inertes y
no dejaré de verte
si es que me sacan los ojos.

Si te retienen en prisión
negándome tu presencia
del árbol de mi conciencia
brotará una solución
quizás sea un socavón
pa sacarte compañero
y si me pilla el carcelero
no me muero de dolor
como el pícaro gorrión
te miro por los agujeros

Solteras o esposadas

Tengo hirviendo la tetera
el brasero me humea,
el gato me juguetea
con la lana y la tijera.
Tengo fría la sesera
y la sangre bien caliente.
No es por no ser valiente
que no digo lo que quiero
lo que pasa es que le debo
respeto a los leyentes.

El respeto al que leería
lo nuestro de varias maneras.
No sólo en pasar ligera
como no me gustaría
por los problemas que hoy en día
aflije a la mujer chilena
y más allá de la frontera
donde es igual el dolor.
Muy triste descriminación
nos restringe la mollera.

Nos restringe la mollera
y toda la musculatura
de que somos criaturas
hasta llegar a polloncitas,
somos hijas y hermanitas.
Luego queridas esposas
no podemos tomar decisión
en lo que dicta el corazón
las piernas u otras cosas.

No quiero avanzarme más
en machismos ni feminismos
pues hay un profundo abismo
de lo querido a la verdad.
Es una cruda realidad
que frena los cinco sentidos.
Para que mis versos sean leídos
optaré por no hablar de esto
me cambio con cualquier pretexto
a casos más conocidos.

La niñas de uno a diez,
o agregándole algún cero,
viven en el mundo entero
si no me equivoco, tal vez,
su infancia y su vejez,
si son decentes y honradas
como barca en la ensenada
con carga y con pasajeros
movidas por gustos ajenos
solteras o esposadas.



Pobladores

El día 14 de julio presente lo tengo yo
todo Santiago salió a las calles sin chamullo,
cansados ya con el yugo en Conchalí protestaban,
en Renca las barricadas unían a Quinta Normal
Pudahuel no lo hizo mal en esta linda jornada

Pa qué decir San Miguelito, La Granja, La Cisterna
se hicieron pocas las piedras, enronquecieron a gritos
mujeres, viejos, cabritos, se "sacaron los zapatos"
que aunque los tengan baratos hoy no se pueden comprar
cuando no alcanza pa'l pan por no tener un trabajo.

Peñalolén viajó a Lo Hermida
La Reina entró en Ñuñoa
así las comunas todas
con su angustia contenida
manifestaron unidas su profundo malestar
después de mucho callar ya no hay
quien los ataje no hay dirigentes de base capaces de controlar.

En Américo Vespucio Oriente
con Recoleta con debiera y
tripleta se columpiaron al cuco;

Cacerolió hasta Batuco !Cómo sería la cuestión! Sin tener organización, sólo razones gritaron y si en algo se pasaron cómo estamos por población?


Nota:

1. La Batucana nació en Batuco el 31 de octubre de 1945. Ella dice: "Yo soy maestro chasquilla. Hago de todo. Ahora soy poeta popular y aprendiz de periodista". Ha publicado dos libros: El primero, titulado Poemas. Santiago, 1983, recopilación y entrevista de Rosario Guzmán Bravo. El segundo: Griselda Núñez (La Batucana), Haciendo Verano, Edics. La Otra Cultura, Santiago, 1984.


Editado electrónicamente por C.D. Blest el 30may03