El poeta y periodista Julio Huasi

EL POETA Y PERIODISTA JULIO HUASI

J. M. V.

Araucaria de Chile. Nº 38, Madrid 1987.

El cable nos trajo, con su fría ferocidad cablegráfica, esta noticia:

BUENOS AIRES, 10 DE MARZO (PL). EL POETA Y PERIODISTA ARGENTINO JULIO HUASI SE SUICIDO DE UN DISPARO EN LA SIEN EN SU DOMICILIO, INFORMO LA POLICÍA EN ESTA CAPITAL, SIN QUE SE CONOZCAN LOS MOTIVOS DEL HECHO.

Y los ojos repentinamente empañados no permiten leer el resto de la noticia, que muy poco puede agregar a lo esencial irremediable: SE SUICIDO DE UN DISPARO EN LA SIEN.

Poeta y periodista, en nuestros países no es una combinación demasiado excepcional. Suena como una rareza en el mundo desarrollado, donde los poetas suelen encontrar resquicios académicos o diplomáticos o burocráticos para construir sus nidos. Poeta y periodista. Recordamos de inmediato, en Chile, a Alfonso Alcalde, a Raúl Iturra, a Julio Moncada. ¿Y por qué no a Pablo de Rokha que anduvo siempre editando y escribiendo sus Multitudes? Pero no. De Rokha era otra cosa. Era periodista desde su pedestal de poeta, no periodista profesional, que quiere decir casi siempre impersonal.

A Julio Huasi lo conocí primero como periodista en el diario Última hora y en la revista Punto Final. No llegamos a ser amigos en Chile. Conversamos raras veces aunque nos topamos con frecuencia. A veces nos miramos con algún matiz de desconfianza, de torpe animosidad sectaria, por ambas partes. Lástima. Creo que sí nos hicimos amigos en Buenos Aires, cuando nos encontramos en noviembre de 1985.

Deja media docena de libros de poesía y más de una resma de crónicas, algunas inolvidables, como la que dedicó a Violeta Parra en El País. Los libros, ediciones de escaso tiraje, salvo Bandolor y Sangral América. Antes de eso, en Buenos Aires había editado tres colecciones de escaso tiraje, salvo tal vez el volumen que apareció en La Habana, en 1971, con sus cuadernos Bandolor y Sangral América. Antes de eso, en Buenos Aires había editado tres colecciones de poemas: Sonata popular de Buenos Aires, Yanquería y Los increíbles. En 1981 publicó en Madrid, en la colección «Puerta del sol» su libro Asesinaciones. Luego en Buenos Aires, «Hernández editor» publicó en un solo volumen, con dibujos de Carpani, tres colecciones de poemas: de nuevo Asesinaciones, Matria mía azul y Comparancias (1985).

En la contraportada de este último libro se publican dos cartas (o fragmentos de cartas) de Julio Cortázar. Son interesantes y dan una alta valoración de la poesía de Julio Huasi. La primera, fechada en París el 1 de noviembre de 1981, dice:

«Querido tocayo: (...) Te imaginas lo que siento al leer Asesinaciones, lo que puede sentir un argentino ante cada uno de esos poemas. Y digo cada uno porque es así, porque no hay ni uno solo que salga de esa línea espantosamante lúcida.(...) Y cuando llegué a «El gurí» se me aflojó la canilla, que querés, la presión de todo lo ya leído me cayó en la espalda. (...) Aludo sobre todo al ataque que llevas a la lengua, la forma en que transgredís sin miedo cualquier tabú del «castellano» para crear formas expresivas de una fuerza enorme. ¿Quiénes entenderán esto, a partir del título que ya es un salto en lo nuevo? ¿Quiénes tendrán el coraje de sacarse los pantalones del cerebro y los calzoncillos de la tradición para ver como los estás metiendo en una dimensión diferente? Y tanto más, Julito...»

La otra carta, desde Managua, el 27 de enero de 1983:

«Querido tocayo: (le dije a) que tu libro era para mí el más importante libro de poesía argentina de todos estos últimos anos, ya que el avance que hacías en él, en el terreno de la escritura y la desescritura tenía un tal alcance (...) sin hablar de los incapaces de acercársete ni de lejos a ese nivel de poesía. (...) Un abrazo bien fuerte para vos. Julio Cortázar».

La poesía de Julio Huasi tiene mucho que ver con Chile. Con De Rokha, con Violeta, por de pronto. Además el poeta dedicó gran número de versos a sucesos, a personajes a circunstancias de nuestro país y se identificó de manera entrañable con los sufrimientos y la pelea del pueblo chileno. Por sus poemas andan, además de los nombrados Víctor Jara, Jaime Barrios, Miguel Enríquez, Luciano Cruz, Salvador Allende, los «viejos» de La Disputada y otros más.

Julio Cortázar tiene razón cuando habla en su carta de su emoción desbordada al leer «El gurí», y no puedo dejar de recordar aquella noche de noviembre en Buenos Aires, en un restaurante de la calle Corrientes (que tal vez se llama «Pepito») donde entramos con Leonardo y Julio Huasi para comer la más económica paella y tomar vino tinto mendocino. Y Julio se disculpó un momento y regresó poco después, con sus ojos verdes o verdosos completamente melancólicos y «de vuelta», y su cara de americano pobre, castigado por la intemperie, acompañado de su hijo de once años, que era pálido y serio y que nos dio muy seriamente la mano y después se alejó, se fue, parece, a sentar a otra mesa, para dejarnos tranquilos, para dejar tranquilo a su padre, tomando y conversando con nosotros. Ya era tal vez la medianoche o algo más, por Corrientes pasaba un río correntoso de gente y pensé de manera fugaz que aquel niño debería estar acostado. Pero nos engolfó la conversación, el vino, la paella, y la otra botella. Dejamos de pensar en él por largo rato (¿dos, tres horas?) hasta que pagamos, carraspeamos, tosimos, decidimos partir y al salir, allí estaba él, solo, flaco y pálido, sentado delante de una pequeña mesa, esperando a su padre.

Y entonces, al leer «El gurí», como dice Cortázar, «se afloja la canilla».

Alguna vez se hará justicia, probablemente, a Julio Huasi. O no. Quien sabe. ¿Caerá a la fosa común de los poetas olvidados de estos tiempos?

Y otra vez, leer el cable:

BUENOS AIRES, 10 DE MARZO (PL). EL POETA Y PERIODISTA ARGENTINO JULIO HUASI SE SUICIDO DE UN DISPARO EN LA SIEN EN SU DOMICILIO, INFORMO LA POLICÍA EN ESTA CAPITAL, SIN QUE SE CONOZCAN LOS MOTIVOS DEL HECHO.

HUASI ERA UN CONOCIDO CRITICO LITERARIO DE LAS REVISTAS «EL PERIODISTA», QUE SE EDITA EN ESTA CIUDAD Y DE «BRECHA» DE MONTEVIDEO Y ERA IGUALMENTE ESTIMADO COMO POETA. EL ESCRITOR ARGENTINO JULIO CORTÁZAR LO HABÍA CALIFICADO COMO UNA DE LAS MAS EXPRESIVAS VOCES LÍRICAS DE AMÉRICA HISPANA.

AUNQUE NO SE INFORMARON LOS MOTIVOS DEL SUICIDIO, SE CONOCÍA QUE JULIO HUASI SE ENCONTRABA ÚLTIMAMENTE ENFERMO Y QUE HABÍA DESMEJORADO EVIDENTEMENTE SU SALUD.

LA OBRA DE HUASI FUE IGUALMENTE ELOGIADA POR EL POETA PABLO NERUDA, PREMIO NOBEL DE LITERATURA. 10-3-87

el gurí

vagamos mi hijo y yo perdidos por un frío callejón,
me lleva de la mano como a un ciego en la neblina,
el puma y su cachorro marchan sin palabras
despatriados sin su américa en los pies
pero manando toda ella por los clavos,
las bisagras reventadas del alma, ahí van
el adán y su vástago sin eva, chaplin
y el niño, el dúo de ladrones de bicicletas,
fierro y fierrito sin caballo en la tormenta,
dos monitos brincando en occidente por un maní,
agarrado del ala de un gorrión sobre el vacío
debo darle de comer, de soñar, de humanar
pero en la última cena los platos son de humo,
en realidad el padre es él, me da consejos
con la voz de su baleada experiencia,
con sólo nueve giros de calesa celestial
ya tiene tres látigos de estado en el lomo y
tres masacres tupidas, ene países, dos océanos
y un pavor animal a los helicópteros verdes.
Tomados de las uñas como dos huerfanitos
él me enseña a leer las brumas y yo a no ser poeta,
lleva a upa mis fantasmas y yo juego con las cuatro bolas
muy candentes, eso sí, ya son muchas las horas de fuego,
él busca en mis ojos la lumbre de un portal
y yo busco una novia que nos entibie a ambos
pero está todo muy caro para las ternuras de los pobres,
el pichón empluma bajo lloviznas demasiado históricas,
mi pibe, cabrito, chango, botija, gurí, chaval, le hablo en mil idiomas,
tu hermana está muy lejos tras un mar nos miramos en silencio,
papá les dejará un tesoro bárbaro de herencia,
siete versos inservibles, una navaja que cojea,
las banderolas del pantalón, cáscaras de ilusos delirios
pero antes de eso les prometo un buen bailongo, una gran
fogarata, y los niños serán reyes y las patrias alegrías,
no te aflijas, guachito, total qué si venceremos,
nunca estuvo más oscuro que antes de atacar


Editado electrónicamente por C.D. Blest el 30may03