Oscar Hahn: Poemas

POEMAS

Oscar Hahn

Araucaria de Chile. Nº 10, 1980.

ECOLOGÍA DEL ESPIRITU

Ahora estamos hundiéndonos cada vez más en el fango
y lo más raro es que podemos respirar:
toqúese fondo ahora toqúese fondo quebradizo
quiébrese el fondo y caígase al vacío abierto
navéguese un buen rato por el cielo
y húndase en el espacio cada vez más en el espado
y lo más raro es que podemos respirar
toqúese fondo ahora toqúese fondo duro
pálpese el fondo siempre con los pies
golpéase el fondo duro rebótese allí
palpéese el fondo duro rebótese allí
sálgase impulsado hacia arriba sálgase al vacío abierto
navéguese un buen rato por el cielo
porque ahora estoy hundiéndome cada vez más en el fango
mientras vuelo sin alas por el espacio de la pecera.

LA ULTIMA CENA

La corrupción se sienta
sobre los limpios cuerpos
con servilleta y tenedor y cuchillo.

CORREVEIDILE DEL LUSTRABOTAS

Correveidilero corre,
Correveidilero ve.
Corre, ve y diles que vengan
a llorar junto a mis pies.

Tanto lustrar y lustrar
y no tener qué ponerse,
tanto tener que morderse
por no empezar a gritar:
que ya basta, que ya basta,
que voy a emplear la pasta
con que lustro los zapatos
para escribir en los muros:
Se nos terminó el mal rato.

Dice la muerte:

-No pierdas pues la ocasión,
muchacho, que voy a darte.
Ahora yo voy a lustrarte:
Coloca un pie en el cajón.

Tú te quisiste lustrar
los zapatos con la muerte
y al fin te quedaste inerte
mirándole su mirar.

Que es de un hielo negro dicen
las viejas que tienen pacto
con el diablo, y en el acto
te maldicen, te maldicen.

-Ya puse un pie en el cajón,
caballero, el pie derecho.
-Coloca ahora el izquierdo,
lustrabotas, y está hecho.

Cuídate del empujón,
hijo mío, cuídate.
Que si pones los dos pies
te irás por el socavón.

-Pasta negra, pasta negra
solamente tiene usted.
-Yo lustro sólo con negro de la cabeza a los pies.

-Y qué precio he de pagar:
Mire mi ropa raída.

-Yo cobro sólo al contado:
mi sueldo es tu propia vida.

-Su cajón es de difunto,
su trapo es una mortaja.
-Mi tinta es tu misma sangre
y hay un abismo en mi caja.

Correveidilero corre,
correveidilero ve.
Corre, ve y diles que vengan
a llorar junto a mis pies.

TRACTATUS DE SORTILEGIIS

En el jardín había unas magnolias curiosísimas, oye,
unas rosas re-raras, oh,
y había un tremendo olor a incesto, a violetas macho,
y un semen volando de picaflor en picaflor.
Entonces entraron las niñas en el jardín,
llenas de lluvia, de cucarachas blancas,
y la mayonesa se cortó en la cocina
y sus muñecas empezaron a menstruar.
Te pillamos in fraganti limpiándote el polen
de la enagua, el néctar de los senos, ¿ves tú?
Alguien viene en puntas de pie, un rumor de pájaros
pisoteados, un esqueleto naciendo entre organzas,
alguien se acercaba en medio de burlas y fresas
y sus cabellos ondearon en el charco
llenos de canas verdes.
Dime, muerta de risa, a dónde llevas
ese panal de abejas libidinosas.
Y los claveles comenzaron a madurar brilloso
y las gardenias a eyacular coquetamente, muérete,
con sus durezas y blanduras y patas
y sangre amarilla, aj!
No se pare, no se siente, no hable
con la boca llena
de sangre:
que la sangre sueña con dalias
y las dalias empiezan a sangrar
y las palomas abortan cuervos
y claveles encinta
y unas magnolias curiosísimas, oye,
unas rosas re-raras, oh.

UN AHOGADO PENSATIVO
A VECES DESCIENDE

flottaison blême et ravie
A. Rimbaud

hay un muerto flotando en este río
y hay otro muerto más flotando aquí:
ésta es la hora en que los pobres símbolos
huyen despavoridos: mira el agua

hay otro muerto más flotando aquí
alguien corre gritando un nombre en llamas
que sube a tientas y aletea y cae
dando vueltas e ilumina la noche

hay otro muerto más flotando aquí
caudaloso de cuerpos pasa el río:
almas amoratadas hasta el hueso
vituperadas hasta el desperdicio

hay otro muerto más flotando aquí
duerme flotación pálida: desciende
a descansar: la luna jorobada
llena el aire de plata leporina

tomados de la mano van los muertos
caminando en silencio sobre el agua.

ESCRITO CON TIZA

Uno le dice a Cero que la nada existe
Cero replica que Uno tampoco existe
Porque el amor nos da la misma naturaleza

Cero más Uno somos Dos le dice
y se van por el pizarrón tomados de la mano

Dos se besan debajo de los pupitres
Dos son Uno cerca del borrador agazapado
y Uno es Cero mi vida

Detrás de todo gran amor la nada acecha


Editado electrónicamente por C.D. Blest el 30may03