JUAN ARRIET

Con los pies puestos en la Geografía

Hacia una consideración de los aspectos espaciales

La palabra geografía provoca recuerdos de lecciones que tuvimos que aprender de memoria: alturas de montañas, caudales de ríos, distancias, en fin... ┐Para qué? Lo cierto es que allí estaba la geografía, junto a la historia -o detrás de ella- y así sigue rondando por las salas de clases y aulas universitarias, como una intrusa en medio de otros conocimientos. Los mapas resultan misteriosos y se utilizan con temor, aun por el turista que se atreve a usar esta herramienta que le es extraña.

La escuela nos mostró sólo aspectos parciales de la geografía; nos dio a conocer solamente una cara, como la cara visible de la luna. La otra cara, los aspectos no escolares, esos no se conocen corrientemente. Los aspectos ignorados de la geografía, son, sin embargo, los más utilizables. La cara oculta de la geografía, aquella que permite conocer los espacios, utilizarlos, modificarlos, manejar el territorio, ha sido reservada a un grupo pequeño. La ciencia geográfica presta valiosos servicios a quienes gobiernan o dirigen aparatos claves del Estado. Esto no constituye novedad. Todas las ciencias y técnicas son motivo de apropiación y utilización por las clases dominantes. No obstante, diferentes aspectos del saber han sido recuperados -a lo menos parcialmente- pasando a manos de las clases proletarias y a sus organizaciones representativas. Pero la geografía no.

Que la geografía no haya sido recuperada por el pueblo se debe tal vez al desconocimiento, y queremos decir desconocimiento de la geografía. completa, y no de la geografía mocha, capada, que se enseña en la escuela. Hay sin duda un gran trabajo por hacer para revelar la otra cara de la geografía, la cara útil.

Creemos que el aspecto espacial sería no sólo útil, sino necesario e indispensable, en los análisis de los problemas por que atraviesa Chile hoy. Queremos llamar la atención sobre esto porque pensamos que ha llegado el momento en que los debates se abran, y se abran también hacia los aspectos geográficos. El presente artículo constituye un simple bosquejo y sólo pretende entregar algo de materia prima para una discusión. La posterior elaboración por medio de reflexiones, trabajo y debate permitirían aclarar asuntos que consideramos de interés político social y de plena actualidad.

La geografía al servicio del poder político y económico

La geografía es un conocimiento antiguo, que en su evolución pasó muy rápidamente a manos de grupos que detentan el poder político o económico y allí se quedó. Creció siendo guardada con más celo que otras ciencias. El conocimiento del espacio lejano, de los lugares y territorios distantes (no del espacio local que es más o menos conocido de quienes lo habitan) ha sido un importante asunto de gobierno. Quienes han efectuado descripciones geográficas, trazado derroteros o cartas, han puesto al servicio de reyes o gobernantes un saber estratégico conservado en manos de los grupos dominantes de cada sociedad. El conocimiento de los otros pueblos o países, con los cuales se establecen variadas relaciones, no llega en forma espontánea al habitante rural o urbano. La noción de espacio (local) que tiene el hombre habitante no es la misma noción de espacio (universal) que tiene el hombre que toma las decisiones. Así pues, quienes conquistan dominan o gobiernan, necesitan de una información sistemática de los espacios sobre los cuales van a ejercer su acción. El manejo de esta información los hace más poderosos al dotarlos de una herramienta eficaz; la geografía (1)

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La navegación, la astronomía, la geografía y cartografía se desarrollaron tomadas de la mano y fueron causa-efecto de la expansión europea hacia otros continentes. El conquistador en América hubo de enfrentar un nuevo espacio, y así exploró, describió, redactó informes, narraciones y crónicas; también dibujó y estableció inventario de cuanto había; pero además trazó estrategias de ocupación, fijó la localización de nuevos poblados, es decir, hizo geografía. Toda la historia colonial posterior está ligada a los términos conocimiento del territorio y acción-dominación sobre el espacio.

Los nuevos estados americanos, una vez emancipados, acrecentaron su interés por la geografía: fijan límites territoriales, descubren los últimos ríos y montañas y enumeran recursos naturales. Mientras esto ocurre, el capital extranjero se encargará de construir ferrocarriles, equipar puertos y, desde luego, localizar la producción y fijar los flujos de mercancías. El saber geográfico acumulado por los grupos que detentan el poder económico y político se acrecienta. La utilización que hace el capitalismo e imperialismo de la geografía, es fundamental para instalarse, quedarse y extenderse.

Las observaciones que se han venido haciendo sobre el carácter aparentemente anárquico de la localización de la actividad productiva en Chile; o de la incongruencia de la red de transportes; de la marginalización económica de algunas regiones; o sobre la irracionalidad en la explotación de los recursos, son el resultado de la historia de la sociedad chilena que se refleja en el espacio geográfico. En 1972 un artículo señalaba lo siguiente:

"La condición de dependencia ha sido una constante más fuerte que las diferencias naturales para determinar los grandes desequilibrios regionales en nuestro país (...) Somos una nación minera que, antes con el salitre y después con el cobre, vio cruzar sus territorios por los trayectos mina-puerto. Antes los capitales ingleses, después los norteamericanos con mayor fuerza, dejaron una huella dramática: una desarticulada y débil economía. El dominio de los grandes consorcios extranjeros y la persistencia de estructuras atrasadas en el campo provocaron este proceso concentrador que localizó la actividad de servicios y una frágil industria en el principal centro urbano estableciendo diferencias muy marcadas en los niveles de ingreso a lo largo del territorio nacional. Estas disparidades territoriales han asumido diversas características en distintos momentos de nuestra historia; en lo esencial, en este siglo, han respondido al patrón concentrador y excluyente en lo que respecta a las clases sociales y espacio: la paradoja de la pobreza y la abundancia, en la vertical y en la horizontal, en nuestra sociedad y en el territorio." (2)

En historia, sociología, economía y otras ciencias, existen diferentes corrientes o escuelas que no son solamente metodológicas, sino que corresponden a un discurso ideológico y de clase. Por ejemplo, en economía se habla de los economistas liberales y dentro de ellos del grupo de los "Chicago Boys". En geografía también existen diversas tendencias. Los norteamericanos han desarrollado una geografía aplicada, especialmente utilitaria. ┐Útil para qué y aplicada a qué? Naturalmente al modelo de sociedad capitalista. La geografía sirve allí para obtener el mejor beneficio de los recursos naturales y humanos contenidos en un espacio. Mayor beneficio, en primer lugar, para la empresa o el inversionista. La utilización que hace el capitalismo actual de la metodología geográfica, de sus instrumentos, de la cartografía, son sin duda bastante amplios, aún cuando esto se efectúe de manera más o menos indirecta y sin reconocer a veces que se está haciendo uso de la geografía. Los estudios de recursos naturales, los de marketing o mercados, los análisis de población y mano de obra, así como muchos otros conducen a la planificación de la actividad minera, industrial, agraria, comercial y financiera de las empresas capitalistas. En América Latina son los propios estados -con la asesoría de organismos internacionales- los que cogen estos modelos y los aplican institucionalizando la geografía y otras ciencias (economía especialmente) bajo la forma de organismos llamados de planificación. Se habla entonces de planificación económica de regiones, planificación urbano-regional, etc. (3). Es allí donde el aspecto espacial juega un papel y donde la geografía estatal se pone al servicio del modelo capitalista. Esto viene a sumarse y a complementar los estudios de tipo geográfico que efectúan directamente las empresas nacionales y multinacionales. Mientras esto sucede, el común de la gente desconoce la geografía o tiene una visión parcial de ella.

Chile limita al Norte... con el sistema educacional

Cuando sonó la trompeta -como dice el poeta Neruda- y todo estuvo preparado en la tierra latinoamericana, y España volvió a España y se constituyeron las jóvenes repúblicas, surgieron entonces los territorios nacionales, la patria, los emblemas, las fronteras, las soberanías y el sentimiento nacional. Nacían los nuevos estados y se iban estructurando uno a uno sus aparatos a lo largo del siglo XIX. Fueron entonces surgiendo las escuelas y dentro de ellas apareció la geografía para enseñar al niño boliviano que era boliviano y al niño argentino que era argentino. En los antiguos manuales escolares, pero también en los actuales, ya sea en Perú, Honduras u otro país, están reproducidos los emblemas, fijados los límites fronterizos, descrito el territorio, las bellezas y riquezas nacionales. También en los manuales escolares chilenos.

Los recuerdos que tenemos de la geografía escolar van desde la consideración de una disciplina odiosa, llena de nombres, cifras, hasta los entretenidos relatos de paisajes algo románticos. Se describía, se mostraba un mapa, se describía y se describía. Pero casi nunca se explicaba lo que ocurre en el espacio territorial. El concepto de geografía que se iba adquiriendo era el de una disciplina de la descripción de la Tierra y sus paisajes. Sin embargo, esto no basta. Hay que explicar los fenómenos, eso es fundamental. Desentrañar los misterios es el oficio de la ciencia y no obstante hay muchas interrogantes que la geografía no respondió nunca a los escolares chilenos. Quedaron sin respuesta muchos por qué, cómo y dónde acerca del espacio local, regional, nacional y mundial. Cabe preguntarse hoy día por qué entonces no hubo respuesta.

La geografía de las escuelas y liceos, pero también la universitaria, presentaba a la geografía como una ciencia aparentemente bonachona. A través de ella se buscaba afirmar el sentimiento de unidad nacional y patrio, pero ┐qué noción de patria se fue entregando y qué instituciones se veneraba? ┐Fue una geografía deformada y deformante la que se enseñó? ┐Qué papel cumple hoy la enseñanza de la geografía en Chile? Es necesaria una respuesta pronta. Nosotros no pretendemos entregarla aquí.

Algunas veces se ha afirmado que la geografía ha perdido su interés y su esencia misma debido al uso de una metodología de enseñanza inadecuada o ineficaz. Nosotros no estamos de acuerdo con esto último y creemos que la pedagogía no es la única culpable. Aquí puede haber mar de fondo. Aventuramos la hipótesis de que el Estado chileno, a través de su sistema de educación, se venía encargando de mostrar la geografía (como también otras disciplinas), según su conveniencia, es decir, según el interés de los grupos que han manejado el Estado y sus aparatos. En forma sistemática y a través de toda su historia el sistema educacional chileno (4) ha hecho todo lo posible para que el común de la gente crea que la geografía sirve solamente como un conocimiento ilustrativo, como un saber "agua de boldo" que no causa daño a nadie, pero que tampoco sirve de gran cosa. No obstante, la geografía completa y compleja, el conocimiento del espacio y de las acciones e interacciones que allí se producen, no es un saber neutro o inofensivo, sino todo lo contrario. El conocimiento geográfico puede contribuir, dentro de un sistema político-social determinado, al desarrollo y bienestar del pueblo. Pero también puede transformarse en herramienta de explotación de recursos naturales y de hombres (5). La ciencia geográfica es un saber estratégico que se transforma en un temible instrumento en la lucha de clases, en instrumento de dominación económica, social y política (6). Esto lo saben bien la burguesía, los monopolios y el imperialismo, pero ellos mismos se preocupan de que no se enseñe en la escuela. Así lo vinieron haciendo y en ello persistirán hasta el fin de sus días.

┐Los conflictos bélicos hacen de la geografía una ciencia prostituida?

La geografía se ha demostrado como indispensable en todo conflicto de carácter bélico. Las acciones de guerra se llevan a cabo en forma concreta sobre el espacio físico. De allí la necesidad impuesta de trazar estrategias y tácticas para el control del territorio.

La llamada "guerra interna" tiene sus orígenes en la doctrina de seguridad nacional que fuera aplicada anteriormente en Brasil. Esta doctrina sostiene que el enemigo al cual las Fuerzas Armadas deben combatir se encontraría en el interior del país (guerrilleros, marxistas y extremistas enquistados en los sindicatos, en los partidos, etc.). Pinochet dice en su discurso del 11 de septiembre de 1976 "... el marxismo es una agresión permanente al servicio del imperialismo soviético...", "...enfrentamos una guerra no convencional...", "...el enemigo está al interior de la nación...". Esta guerra la han declarado la burguesía, los monopolios y el imperialismo cuando vieron amenazados sus intereses.

Cuandos los militares al servicio de las fuerzas reaccionarias han declarado la guerra interna a inmensos sectores de la población, el terreno que será escenario de esta guerra es todo el país. Por lo tanto todas sus regiones necesitarían ser dominadas, pero en especial los lugares conflictivos. La geografía pasa entonces a jugar un papel importantísimo y así como ha servido a la guerra tradicional, ahora se pone a disposición de la guerra interna. El enemigo compuesto por sectores de pobres o desposeídos deberían ser localizados, inmovilizados, neutralizados. Debería impedirse al pueblo toda forma de comunicación y desde luego de organización. Los partidos políticos y sindicatos así como toda otra organización "sospechosa" son disueltos, controlados o directamente atacados. Las áreas de peligro deben ser reforzadas, cercadas. Compartimentación y dominación del espacio sobre la base de un conocimiento exacto de él, se hacen necesarios en la guerra interna (7).

La Junta ha publicado a los cuatro vientos como su realización geográfico-social el llamado "Mapa de la Extrema Pobreza" (8). Los argumentos utilizados para su realización -mejoramiento social y económico- aparecen como claros pretextos si se tiene en cuenta la política seguida en tal sentido durante los últimos seis años ┐Cuáles son los verdaderos objetivos de este mapa? Sin duda, detectar y luego controlar áreas conflictivas. Pero, ┐qué otra información se obtuvo en esta ocasión? ┐Qué otros mapas fueron elaborados como subproductos, o tal vez como producto principal? ┐Qué utilización se dará a esta información geográfica? Esto constituye un secreto militar de la guerra interna.

Las guerras y otras formas que pueden adoptar los conflictos bélicos, forman parte del conjunto complejo de fenómenos de la sociedad y corresponden a la forma más violenta que adopta en un momento dado la lucha de clases en sus aspectos social y político. Nada más claro para demostrarlo que la situación chilena, en que las clases más reaccionarias ligadas al monopolio y al capital extranjero atacan para oprimir al pueblo, para ello se hace uso de la geografía entre otras armas. Pero cuidado, no hay que olvidar que en las luchas y guerras de liberación la geografía tampoco ha estado ausente. Las luchas de Arauco con Lautaro como jefe, tienen sin duda aspectos que mostrar en los cuales estrategias y tácticas fueron establecidas sobre la base del conocimiento del terreno. Manuel Rodríguez, el guerrillero que sabe donde aparecer y en que lugar desaparecer, y en qué monte o valle presentar batalla, es un conocedor de la geografía. Podríamos abundar en ejemplos tomados de otros lugares y tiempos, pero creemos que no hace falta. Queda claro que la geografía es solamente un instrumento útil y depende de quién la tenga en sus manos, de quién la maneje y en qué circunstancias para juzgar si su acción es negativa o positiva, prostituida o inmaculada.

Los conflictos bélicos han puesto a la geografía a su servicio en uno y otro bando. Ciertamente -por su mayor dominio científico-tecnológico- más del lado de los poderosos que de los oprimidos. La geografía, como ciencia, no pierde por ello su razón de ser ni se convierte en algo deleznable. Corresponde plenamente a los oprimidos, a las clases trabajadoras, emplear la geografía en sus luchas. Queremos sin embargo dejar en claro que la guerra es la forma más violenta de la lucha de clases y que si la geografía está allí presente, también lo está en las otras formas, etapas o modalidades que la lucha adopte según los lugares o circunstancias. La utilización de la geografía por la clase burguesa para organizar la producción y la explotación capitalista de recursos naturales y humanos, es también una demostración de cómo la ciencia se pone al servicio de la lucha de clases. Es necesario dar vuelta a la tortilla. ┐Cómo poner la geografía al servicio de las luchas populares, de las luchas de los trabajadores? He aquí la cuestión fundamental de nuestra preocupación y sobre la cual insistiremos más adelante en este artículo.

La política económica actual provoca el deterioro del espacio territorial

El tipo de actividades económicas, así como la forma en que éstas se organizan al interior de una nación, afectan al propio espacio en que los hechos se desarrollan. La fisonomía geográfica cambia conforme a la sociedad misma. La política económica llevada a cabo por la Junta está provocando transformaciones de carácter negativo en el espacio chileno. El territorio está siendo alterado como consecuencia de las economías de enclave exportadoras de materias primas; por las políticas de concentración de industrias y de población; por las políticas regionales y de transportes, etc. La reorganización del espacio al término de este régimen, no será tarea fácil y en algunos aspectos el daño es difícilmente recuperable.

La actual política económica se basa en el proyecto llamado economía social de mercado. Los sectores económicos ligados a la Junta postulan una "economía capitalista moderna" que sea capaz de situarse en un plano competitivo en los mercados internacionales. Para Chile esto significa acentuar la dependencia de su economía. La competitividad posible en los mercados internacionales se encuentra casi exclusivamente en la producción de materias primas. Especial importancia adquieren entonces las actividades extractivas: minería, forestales, agricultura de exportación y pesca.

Sin duda, la minería se está modernizando para extraer rápido y barato. Las minas agotadas y abandonadas van a aumentar sobre el territorio y los cesantes también.

Los aserraderos se equiparán rápidamente de la mejor maquinaria y de caminos hasta en Aysén para cortar, secar, transportar y exportar la madera en bruto. Los espacios talados y expuestos a la erosión van a aumentar.

La fruta chilena comienza a inundar los mercados internacionales y los bolsillos de los exportadores. El inversionista extranjero está comprando tierras en Chile y se instalará en el campo chileno como lo hizo en América Central. Los gringos van a aumentar.

Este tipo de "economía capitalista moderna" puede dejar a Chile privado de sus riquezas naturales en pocos años y convertirlo en un territorio de espacios vacíos y desarticulados al estilo de la pampa salitrera. La economía de enclave no desarrolla las regiones, sino que obtiene en ellas el beneficio y luego deja pueblos fantasmas, caminos que no van a parte alguna.

Respecto a la actual política de transportes, diremos solamente que ya ha sido levantada una buena parte de la red de ferrocarriles. ┐Qué está pasando con el transporte aéreo y marítimo? ┐Qué dice el gremio de los camioneros del estado actual de las rutas?

Mientras esto ocurre, la Junta numera regiones de Chile, del uno al doce o al trece y luego les coloca nombres a cada una. ┐A qué corresponde esto? Sabemos que no son regiones económicas de planificación. Esto, porque de acuerdo a los principios de la economía liberal que se proclama en Chile el Estado no debería intervenir para planificar la economía. ┐Qué son entonces estas pretendidas regiones de la Junta?

Las regiones de la Junta y el modelo concentrador

Las regiones de la Junta corresponden a divisiones militar-administrativas del territorio para su control basado en la verticalidad del mando que emana de Pinochet. En cada región hay un funcionario en dependencia directa del poder central. Las provincias y comunas quedan controladas. Aparentemente el control se hace por Pinochet a la cabeza de las fuerzas armadas. Pero, a partir de este sistema militar-administrativo se está creando toda una estructura institucionalizada que permita el funcionamiento del modelo capitalista moderno. Se está creando el cuadro jurídico-económico que permita la eficacia del sistema capitalista dependiente. Sin duda son la burguesía monopolista y las multinacionales las principales interesadas en la "regionalización" pinochetista y son ellas quienes inspiran los actuales organismos de "planificación" en el país.

El modelo económico de concentración de capitales de tipo monopolice y basado en la competitividad se traduce también en la concentración de la actividad en el espacio. La economía social de mercado ha liquidado las pequeñas y medianas industrias, y sólo podrán subsistir las más competitivas. Sin duda serán más afectadas las industrias de provincias o regiones más alejadas y menos dotadas de infraestructura básica (dificultades de transportes, mercados, etc.). En general, las regiones mejor equipadas o más "dinámicas" podrán escapar a la hecatombe.

La industria, comercio y servicios tienden a concentrarse entonces, porcentualmente respecto al país, en las áreas urbanas. Las ciudades como Santiago y Valparaíso son las más favorecidas. El viejo problema de la marginalización de regiones y de la concentración de la actividad se verá acentuado.

En la década 1960-70 se pudo constatar que ya existía en Chile una gran concentración geográfica de las industrias en el centro del país, especialmente en Santiago, en desmedro de otras regiones (9). Este problema fue abordado durante el gobierno de Salvador Allende, los planes trazados señalaban que: "la estrategia del sector industrial debe tomar en consideración requerimientos sectoriales y servir de instrumento básico para el ordenamiento espacial propuesto (...) se precisan dos áreas de desconcentración (...) ellas son Serena-Coquimbo y Valdivia-Osorno-Puerto Montt. Es allí entonces donde se incentivará más fuertemente la localización industrial de complejos..." (10). Hoy día las cosas son diferentes, llegando a crear alarma. Recientemente la revista Auca (11) publica una serie de artículos en que geógrafos, demógrafos, urbanistas y arquitectos se inquietan por el futuro de Santiago y el de las regiones. El arquitecto Rene Martínez plantea allí que "en el momento actual el modelo económico vigente acentuará, por definición, la tendencia a la concentración haciendo cada vez más remota la posibilidad que las regiones lleguen a competir con Santiago en el sentido de atraer poblaciones y actividades económicas...".

En la actualidad se ha suprimido el plano regulador de la ciudad de Santiago, esto significa que no hay límites para su extensión sobre las áreas reservadas y las agrícolas de los alrededores. Hace ya un año la revista Qué Pasa (12) se hacía eco de la inquietud santiaguina frente al problema urbano de un artículo intitulado "Santiago rompe el cerco". Allí se informaba de algunas opiniones técnico-profesionales, pero también del particular interés de las empresas constructoras en adquirir terrenos. Se desencadenó una especulación sobre el valor de los sitios. Las ganancias de las empresas loteadoras y constructoras fue fabulosa y dieron origen a escándalos que llegaron a la prensa. Sin embargo, los aspectos negativos del crecimiento espacial desenfrenado son mucho más graves (sanitarios, transportes, etc.) y plantean una serie de incógnitas hacia el futuro.

Pongamos la geografía al servicio de las luchas populares

La lucha de clases tiene su expresión concreta sobre determinados espacios, desde la escala local a la internacional. De allí que la geografía, disciplina espacial por esencia, está llamada a relacionarse con la lucha de clases en cualquiera de los sitios y formas en que ésta se presente. Sin embargo, a menudo se tiene la tendencia a establecer más fácilmente la relación geografía-guerra, es decir, geografía-forma más violenta de la lucha política y de clases. Queremos insistir en que la geografía no sólo es útil en la forma más violenta de la lucha sino en todas las formas y aspectos que ella adopte.

Las manifestaciones de la lucha de clases se producen en sitios concretos y a partir del área local se establecen relaciones de interacción con espacios más vastos. Las luchas sindicales pueden localizarse en una comuna o barrio x, pero la empresa puede tener otra fábrica en la comuna y; además de filiales en z; el capital que financia a esta empresa proviene de los países A, B y C. La información sobre el contenido de estos espacios y de las relaciones complejas que en ellos se establecen es materia conocida de la burguesía empresarial (13). Ella elige donde efectuar sus inversiones, determina las necesidades y características de insumes, mano de obra y mercados; elige lugar y maneja espacios. Para ello la empresa capitalista dispone de la información geográfico-económica.

Las organizaciones sindicales y políticas de los trabajadores llevan a cabo sus luchas en el terreno. Complementan esta práctica por medio de análisis, ya sean éstos de tipo marxista o no. Para ello recurren al material de información directa y también se apoyan en los estudios realizados por los economistas, historiadores o sociólogos, pero la geografía sigue a menudo siendo allí un fantasma del cual se presiente su presencia sin que éste llegue a materializarse y menos a sentarse a la mesa de trabajo junto a otras disciplinas.

Creemos que es necesario que la clase trabajadora pueda disponer de la herramienta geográfica en sus análisis y aplicarla a la práctica en sus luchas. La ejecución de trabajos y estudios de geografía económica y social con enfoques que se perfilen como necesarios o posibles de realizar podrían contribuir a aclarar problemas colocando el punto de vista de la geografía al lado de los enfoques de otras ciencias. La realización pronta de estos trabajos, además de las naturales preocupaciones teóricas y metodológicas, constituyen un desafío para los geógrafos chilenos. (14)

Estos deben desenterrar la geografía como hacha de combate y ponerla al servicio de los trabajadores. Corresponde en primer lugar a los propios geógrafos realizar los esfuerzos por dar a conocer la geografía a través de estudios, trabajos concretos, ejemplos de aplicaciones, divulgar su utilidad al interior de los medios sindicales y políticos.

Al resto de los cientistas sociales correspondería también la tarea de vincular sus trabajos a la geografía; dar una dimensión espacien a los estudios emanados de la economía, historia o sociología, etc.; incluir en sus análisis la territorialidad de los fenómenos.

Los informes y análisis efectuados por sindicatos y partidos, como también por los cientistas sociales o técnico-profesionales, tienden muchas veces a ser demasiado generales respecto al espacio. Muy corrientemente no hacen referencia al territorio, a los lugares en que ocurren los hechos. A menudo se efectúan enfoques a la escala del país, en circunstancias que estos mismos análisis llevados a escalas regionales o locales se verían enriquecidos mostrando aspectos más precisos y variados y serían también más útiles para la propia práctica local.

El problema bastante complejo de los llamados "cordones industriales" en Santiago, además de su componente político, social y económico, revestía un aspecto geográfico importante que no ha sido suficientemente estudiado desde este ángulo. Habría que hacerlo para analizarlo como fenómeno que ya pertenece a una experiencia histórica. Sin embargo, mirando hacia el presente y el futuro se debería poner atención a las características geográficas de los barrios y poblaciones, en fin, a los problemas urbanos como una contribución al desarrollo de las luchas.

Al igual que los estudios urbano-industriales los del sector agrario deben desarrollarse en sus aspectos geográficos y llevarse a las escalas regionales y locales. Por ejemplo, la región de Aconcagua -debido a la producción de frutas de exportación- o el área de chacras cercanas a Santiago -por cercanía del mercado- presentan características y aparecen como "privilegiadas" respecto a la miseria de otras regiones. Los trabajadores del campo son los campesinos, pero hay muchos tipos de campo como de campesinos. ┐De qué tipo? ┐Cuántos? ┐Dónde? ┐Qué relaciones? Localizar los puntos de conflicto, localizar los aliados y los enemigos de clase, diferenciar el espacio, es una labor urgente. Los estudios del pasado en este aspecto deben ser puestos al día, por cuanto las transformaciones ocurridas en el tiempo también se producen en el espacio.

La tarea que venimos proponiendo no es siempre un trabajo complicado ni reservado solamente a los geógrafos u otros especialistas. Basta, a veces, con poner atención al aspecto geográfico en el análisis político o sindical efectuado. No pensamos tampoco que la geografía sea la panacea que va a solucionar todos los problemas, pero creemos que de esta forma tanto en los aspectos teóricos, como en la práctica de la lucha, la geografía que se ha demostrado útil en manos de la burguesía, lo sería también en manos de la clase trabajadora. Es necesario pues, recuperar la geografía. Se estará en mejores condiciones teniendo los pies apoyados firmemente en ella.

1. Yves Lacoste, La géographie sa sert d'abord à faire la guerre, París, Maspero, 1976. Según el autor, la geografía sirve en primer lugar para hacer la guerra, lo que significa que también sirve en segundo término como instrumento de dominación al servicio del poder y para otros fines.

2. Graciela Uribe, "La geografía económico-social y el proceso de cambios en Chile", en Informaciones Geográficas, revista del Departamento de Geografía de la Universidad de Chile, Santiago, 1972.

3. Aziz Nacib Ab'saber, "Geografía e Planejamento", en Revista de Historia, núm. 80, Sao Paulo, 1969.

4. Aunque en este artículo hablamos especialmente de Chile, el cuestionamiento de los aparatos de Estado, así como la crisis de la enseñanza de la geografía no es asunto sólo de este país. En esto tampoco somos originales los chilenos. Ver artículo de Jean Dresh en Perspectives, revista trimestral de la Unesco, vol. IX, núm. 3, 1979. Ver también la revista Espaces Temps, núm. 13, Paris, 1979.

5. I. P. Gerasimov, "L'apport de la géographie á l'Univers actuel des connaissances", en Revue Internationale de Sciences Sociales, vol. XXVII, núm. 2, UNESCO, parís, 1975.

6. Pinochet fue profesor de geopolítica de la Academia de Guerra del Ejército, siendo Coronel. En 1968 publicó su curso en un libro llamado Geopolítica, y en 1974, después del Golpe de Estado que lo coloca a la cabeza del gobierno, efectúa una reedición (Ed. Andrés Bello, Santiago 1974).

Los geógrafos consideran, desde hace ya bastante tiempo, que la geopolítica es una expresión del determinismo geográfico. Siendo esta última, una tendencia que atribuye exclusivamente a las condiciones geográficas, especialmente físicas (clima, suelo, posición, etc.) la facultad de determinar el desarrollo socio-económico y político de una nación. El carácter reaccionario de estas teorías desarrolladas en el siglo xIX se demuestra cuando atribuyen a causas de la naturaleza el atraso de los pueblos. Estas teorías condujeron a la justificación de la política colonial y la expansión capitalista, empleando argumentación de tipo geográfico. Luego servirá para justificar las ideas de Hitler y Mussolini.

La geografía mistificada y al servicio de los intereses del capital monopolista puede hoy día, como en el pasado, proporcionar supuestas bases teóricas para justificar las prácticas fascistas.

7. Raúl Santibáñez, "Controle de l'espace et controle social dans l'Etat militaire chillen", en revista Herodote, núm. 5, enero-marzo 1977.

8. Estudio de la extrema pobreza en Chile, publicación de ODEPLAN, agosto 1974. Los métodos empleados son los desarrollados por David M. Smith, The Geography of Social Wellbeing in the United States, N. York, Mc Graw Hill, 1973.

9. Graciela Uribe, La localización de la actividad manufacturera en Chile, Instituto de Geografía, Universidad de Chile, 1967.

10. Moisés Bedrack, La estrategia del desarrollo espacial en Chile (1970-1973). Ed. Siap. Planteos, Buenos Aires. 1974.

11. Revista AUCA, Santiago, septiembre 1979.

12. Revista Qué pasa. Santiago, 5-11 octubre 1978.

13. Ver revista Espaces Temps, núm . 13, Parte, 1979.

14. Ver Heinz Bleckert, Geografía económica marxista, 1¬ edición en español. La Habana, 1964. Edición en portugués, Lisboa, 1976.


Editado electrónicamente por C.D. Blest el 30may03