Poemas: Claribel Alegría

CLARIBEL ALEGRIA

Claribel Alegría es poetisa salvadoreña.

Araucaria de Chile. N 33, 1986.

Paso mortal

A Eraclio Zepeda

Oscilaba hacia el suelo
zigzagueaba
pensé que era una pluma
el ala desprendida
de alguna mariposa.
Sólo era un papelito
que entró por mi ventana
un papelito tuyo
un mensaje cifrado
que yo no fui capaz
de descifrar.
A menudo el cartero
me entregaba en París
tus papeles de Praga:
recetas de cocina cuscatlecas con olor a loroco y a canela.

Más tarde
ya en La Habana
mientras almorzaba en el hotel
llegaban mensajeros
de tu parte
casi a diario me enviabas
alas de mariposa
apretadas de signos
y yo no fui capaz
de comprender.
Tropezaba contigo
en todas partes
empecé a juntar mitos
cosas que de veras te ocurrieron.
Como pétalos morados
las prensaba
entre las páginas
de un libro.
Quedó allí el terremoto
que permitió que huyeras
de la cárcel
aquel golpe de estado
que te salvó la vida
la peligrosa aventura
con tu hermana.
Poco a poco
empecé a comprender
empecé a descifrar
tus jeroglíficos
me invitabas al baile
y acepté aturdida
bailamos en La Habana
en México
en Chalchuapa
por laberintos de hojas
me llevabas
vertiginosamente subíamos
bajábamos
fue siempre el mismo paso
como un acto de amor
el mismo paso
lo soñé?
me soñaste?

Desperté con tu muerte
y empezaron a deshacerse
tus papeles
entre las asombradas yemas
de mis dedos
se me iban deshaciendo
se esfumaban.
Nunca bailamos Roque
ni siquiera nos miramos
a los ojos.
sin embargo, quizás
(Hsuand Sue soñó a la mariposa
o fue a la inversa?)
No recuerdo si en México
o en Praga
mientras bebías cerveza
en la taberna
le contaste a Eraclio
que habíamos bailado
que te enseñé ese paso
ese salto mortal.

Aún no

"Y cómo podríamos cantar con el pie
extranjero sobre el corazón?"

S. Quasimodo

Aún no
no puedo entrar aún
aún me está prohibido
hundirme en tus caminos
entregarme a tus ríos
contemplar tus volcanes
descansar a la sombra
de mi ceiba.
Desde afuera te miro
mi corazón te mira
desde afuera

apretado te mira
en el recuerdo
entre las vacilantes rejas
del recuerdo
que se abren
se cierran
ondean en mis lágrimas.
Es difícil cantarte
del exilio
difícil celebrar
tu nebuloso mapa
accidentado.
No puedo hacerlo aún
un áspero graznido
me cierra la garganta.
Es difícil cantarte
cuando una bota gruesa
de clavos extranjeros
te desgarra la piel
y te desangra.

El Salvador

A Quijada Urías

Es arrugadito
El Salvador
si pretende plancharlo
el enemigo
se enrollará a su cuello
hasta asfixiarlo.


Editado electrónicamente por C.D. Blest el 30may03