Sobre el teatro aficionado en chile 1973-1979

SOBRE EL TEATRO AFICIONADO EN CHILE 1973-1979

Pedro Bravo-Elizondo

Literatura Chilena, creación y crítica. N 18 dic. 1981
Trabajo del Panel de Teatro, Congreso de Literatura Chileno en el Exilio,
Jornadas Culturales Chilenas, California State University at Los Angeles, Febrero de 1980.

La trayectoria del teatro aficionado en Chile puede remontarse oficialmente a 1872, en que se funda la primera compañía dramática de aficionados. Entre sus integrantes se cuentan Buenaventura Moran, Nicanor Molinare, Pedro Nolasco Préndez, Adolfo Quiroz. Representaron obras como Por pan y por dinero de Luis Rodríguez Velasco; Qué dirán? de Juan Rafael Allende, Los extremos se tocan de Román Vial; Manuel Rodríguez de Carlos Walker. El presbítero Ruperto Marchant Pereira (1846 -1934) del Colegio de los Padres Franceses representa traducciones y arreglos de teatro español, francés, además de chileno. Otros destacados continuadores son Adolfo Urzúa Rozas (1864 -1937), Mateo Martínez Quevedo (1848 -1923), Guillermo Gana Herquiñigo (1885 -1950), Víctor Domingo Silva (1882 -1960) y su Teatro Circo, Enrique Báguena y Arturo Bührle, etc.

El esfuerzo más importante para desarrollar oficialmente un teatro aficionado, corresponde a 1922 en que se crea la Asociación de Conjuntos Artísticos. El 10 de enero de 1935, se establece la Dirección Superior del Teatro Nacional, cuyos objetivos eran dar validez jurídica al derecho de autor y hacer cumplir la mencionada ley. Contemplaba además, los certámenes teatrales, la enseñanza del arte escénico, subvención para compañías extranjeras que dieran a conocer obras nacionales, formación de compañías teatrales itinerantes y difusión de la dramaturgia chilena. La ley que crea tal organismo (número 5563) establece la exención de impuestos para los grupos teatrales que contaran con un 75% de artistas chilenos y representaran un 50% de obras nacionales. En agosto 26 de 1942, se funda la Dirección de Informaciones y Cultura (DIC) la que anexó la Dirección Superior del Teatro Nacional. En enero 3, 1948 se elimina la DIC y la Dirección Superior del Teatro Nacional pasa a manos de la Universidad de Chile. La DIC realiza concursos entre 1944 y 1949 en los temas universales, folklóricos y de sainetes. Fundado el Teatro Experimental en 1941, prosigue con la misión de fomentar el teatro en los centros obreros, estudiantiles y de empleados. Organiza festivales regionales y nacionales de teatro aficionado. En 1955 se da a conocer el Primer Festival en el teatro Antonio Varas, de la Universidad de Chile.

Al instalarse en el poder la Junta Militar en septiembre 11 de 1973, inicia su régimen con una violenta represión contra la cultura. Desaparecen los teatros profesionales de Concepción, Antofagasta, y varios elencos de Santiago, además del teatro de la Universidad Federico Santa María de Valparaíso. Luego de ser expulsados sus dirigentes y actores destacados, algunos regresan a sus actividades con múltiples limitaciones y controles. En septiembre de 1975, el presidente del Sindicato de Actores de Teatro, sostiene en declaraciones en Las Ultimas Noticias que "un 96% de los actores chilenos están cesantes". (1)

Los teatros universitarios han visto reducido su campo de acción, pudiendo sólo incursionar en el teatro clásico, con obras elegidas o adaptadas de manera que no produzcan conflictos. Pero el teatro aficionado ha marcado sus rumbos y definido sus objetivos ya en 1968, en un "Seminario sobre teatro aficionado". Faltaría agregar que la primera convención de la Asociación Nacional de Teatro Aficionado de Chile (ANTACH) se efectuó en diciembre 1969. En el seminario ya citado, el teatro aficionado propuso: "Analizando sus características y considerando que es este teatro el que más cerca se encuentra de una identificación con el pueblo, el Seminario plantea como los objetivos más importantes del teatro aficionado chileno:

1. Ser popular: a.- identificándose con los problemas e inquietudes del pueblo y con sus luchas de reivindicación social, b.- manteniendo un nivel artístico digno, c.- yendo hacia los sectores populares.

2. Ser formativo: a.- motivando la superación del nivel cultural y social, b.- exaltando los valores humanos y sociales del pueblo. c.- llevando a cabo una estrategia inteligente a través del montaje de obras de entretenimiento o de fácil comprensión para un público no acostumbrado al fenómeno teatral y deformado por órganos de publicidad, d.- montando obras que tanto en su fondo como en su forma presenten características de creatividad y que motiven una toma de conciencia para un público ya preparado. Consecuente con esta linea, el teatro se traslada a los campos de concentración cuando sus integrantes o adeptos sufren tal suerte. Seis actores chilenos, luego de pasar por las cárceles y campos de concentración, elaboraron un extenso informe sobre el teatro antes y después del golpe. En el párrafo titulado "El Teatro en la Cárcel" expresan:

En los campos de concentración y en las cárceles de Chile, con diferentes grados de desarrollo e intensidad, dependiendo de los niveles de represión y de las condiciones materiales, se han producido manifestaciones artísticas populares (entre el 85 y 90% de los presos políticos hoy en Chile, son de extracción popular). En la mayoría de los campos se ha creado una verdadera universidad carcelaria, en la cual, se alfabetiza, se dan cursos, discusiones de las materias más diversas. Se desarrollan técnicas artesanales en forma de talleres, de madera, cerámica, tallado en piedra, orfebrería, cuero, cobre, telares. Y juega un papel importante dentro de esta actividad cultural, la creación artística, musical, pictórica, teatral, literaria, etc. (...) Nos limitaremos ahora a enumerar algunos datos sobre el teatro que conocimos de cerca.

A. Campo de Concentración de Chacabuco. Tres obras cuyos objetivos era competir con la TV. El Pirata, El lejano oeste, Fútbol, y una obra musical Caldos Bill. Y un programa de danzas folklóricas. Dos festivales de música y un festival de poesía.

B. Campo de concentración de Tres Alamos. Tres obras: -Navidad en la cárcel, creación colectiva. Antígona. Un hombre es un hombre. Dos festivales de música y una farsa: El señor comendador.

C. Campo de Puchuncaví. Tres obras: El señor comendador, El principito, y Juan Salvador Gaviota. Festival de poesía, danza y música para el Día Internacional de la Mujer. Títeres y circo dominical para los hijos de los prisioneros.

D. Cárcel de la ciudad de Los Angeles. Una obra de creación colectiva, Destino de diez hombres, festivales de música.

E. Cárcel Pública y Anexo Capuchinos de Santiago. Clases de teatro, voz, movimiento y actuación. Preparación de dos obras: los dos sordos y el gotoso, La defensa de la defensa y festivales de la canción, que no se pudieron terminar por la prohibición de los carceleros.

F. Campo del Estadio Chile. Una obra: La Cenicienta, Concurso de Canción y Poesía. (Este documento fue dado a conocer en octubre de 1975).

Uno de los primeros grupos en reasumir sus actividades teatrales bajo la junta Militar fue el Aleph. Regresa a Chile una semana antes del golpe, de una gira por Europa y Cuba. Habían participado en el Festival de Nancy, 1973. Pierden su sala en Lastarria 90, en Santiago, y todo su material técnico es destruido, pero no fueron arrestados. En Abril de 1974 comienzan a elaborar un nuevo espectáculo.

"Nos pusimos a estudiar algunos textos bíblicos. La Biblia tiene un material que a uno le cuesta creer que fue hecho hace tantos miles de años. También recopilamos otras cosas. De Cervantes, de El principito. Todo eso para construir "Y al principio fue la vida". Había dos escenas importantes en esa obra: la historia del capitán del barco que naufraga instando a seguir la lucha y que vendría a representar nuestra visión del último momento del Gobierno Popular, y el final de la obra cuando matan al profeta mientras él promete que esto va a seguir, que la verdad por último no muere en él sino que continúa. (2)

El domingo 24 de noviembre fueron arrestados, conjuntamente con la madre del director (que desaparece). El actor John McLeod, esposo de una de las actrices también desaparece. El Aleph , continúa su trabajo, pero ahora en los campos de concentración de Tres Alamos, Puchuncaví y Ritoque. El 1 de mayo de 1976 estrenan en Puchuncaví una obra escrita en prisión. La guerra. (3) Posteriormente son exiliados.

Desde 1974 se advierte un renacer del teatro aficionado. Grupos de pobladores reciben el apoyo que incentiva la creación artística mediante festivales nacionales y regionales, concursos de dramaturgos y asistencia técnica. El Gobierno, por qué no decirlo, trata de canalizar esta inquietud y "busca a través de asesorías y patrocinios ejercer una cierta influencia respecto a los cauces que ella puede tomar". Ya veremos más adelante algo de esta actividad La Iglesia brinda a través de sus vicarías, la posibilidad de agrupan y realizar actividades de índole cultural. La Sede Norte de Medicina de la Universidad de Chile, es el mejor ejemplo de actividad teatral aficionada. En 1974, el entonces estudiante Marco Antonio de la Parra (autor de Matalangos, Lo crudo, lo cocido y lo podrido), organiza un festival que ha convertido en actividad permanente el quehacer teatral entre los universitarios. Las obras que representan, son originales y destacan tres tendencias bien marcadas. Una de ellas el humor. Una segunda, la que incita en el público la comprensión de aspecto de la realidad, buscando la empatía con la situación planteada a fin de que el análisis interior busque la transformación de esa realidad. Una tercera tendencia apunta hacia los problemas existenciales que provocan la reflexión intelectual más que la identificación o afectividad del espectador. Su trabajo es eminentemente colectivos y los más experimentados en las lides teatrales dirigen los grupos. Los problemas técnicos son secundarios y el público, los propios alumnos, son los indicadores de su progreso. Ellos tienen una participación activa en la conducción del movimiento. En 1977 se realizan varios festivales. El Festival Nacional de Teatro organizado por el Canal Recreativo Nacional, el Festival de la Universidad Católica, el de Agrupación Taller 666.

El más importante, evidentemente, es el realizado por el Canal Recreativo, que es una institución gubernamental que forma parte de la Dirección de Deportes y Recreación del Estado. Tuvo carácter nacional y fue preparado mediante una serie de encuentros zonales. Uno en la Zona Norte - sede Copiapó; otro en el Área Metropolitana - sede Puente Alto; Zona Central - sede en Lota y Zona Sur - sede en Osorno. Los que llegaron al Festival Nacional de Teatro (Santiago 13-15 de Enero de 1978) fueron: Teatro El Anillo del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile con Absurdo en un Acto de Antonio Demarko; de Santiago, Teatro La Barraca con Nadie Puede Saberlo de Enrique Bunster. Grupo Teatral Iquique con La Señorita Charleston de Armando Moock; Teatro Minas del Carbón de Lota con Las Redes del Mar de José Chestá; Taller de Teatro (Universidad de Chile) con La Viuda de Apablaza de Germán Luco Cruchaga. Este grupo proviene de la Sede de la Chile en Temuco donde desarrollan una actividad ininterrumpida desde 1965, El Taller Teatral Tespis de Punta Arenas con El Cepillo de Dientes de Jorge Díaz, El Grupo de Teatro Río Adentro de Ovalle con Algo para Contar en Navidad de Jorge Díaz y el Teatro Tiara de Rancagua con Tres Noches de un Sábado de Cornejo, Contreras y Alcalde. El festival se complementó con un seminario de autores. Palpable y notoria fue la falta de enlace entre los organismos universitarios, cuyas temporadas de extensión han perdido su vigor, y las provincias. Más aún los conjuntos profesionales cuyas giras no alcanzan la geografía chilena del Norte y del Sur. En diciembre (1977) se efectúa el Festival de la U. C., cuya característica es la participación de los grupos universitarios. Once obras fueron representadas, entre ellas La Remolienda de Alejandro Sieveking, por el Grupo de la Vice-Rectoría de la U. T. E.; El Delantal Blanco de Vodanovic por el grupo Taller 666 y Anfitrión de Plauto, adaptación de Jaime Silva por el Taller Académico de la U. C. Cinco obras fueron de creación colectiva: Cubernia, adaptación de algunos cuentos de Luis Britto (Rajatablas); Los Payasos de la Esperanza del Taller de Investigación Teatral; El Traje Nuevo del Emperador en base al cuento de H.C, Andersen por el Grupo Encierro Pensionado del Taller de Medicina, Sede Norte U. de Chile y Tranquilo el perro del mismo taller. El Festival organizado por el Taller 666 se efectuó entre el 28 de noviembre y el 6 de diciembre de 1977. Titulado "Encuentros de Teatro y Juventud" tomó lugar en el teatro al aire libre Graderías. Entre los conjuntos presentes, los colegios privados como La Maisonette presentaron El Médico a Palos de Moliere; la Alianza Francesa La Cantante Calva de Ionesco; Patrocino San José con el grupo Xiro, Cadáveres Ambulantes de Felipe Alcántara. Participaron además algunos conjuntos poblacionales, como el del Centro Cultural Malaquías Concha; Grupo el Riel de la Vicaría Matta con Arpilleras y el Grupo Población Nuevo Amanecer con El Hombre que se convirtió en perro de Osvaldo Dragún.

El Grupo Cámara Chile fue el encargado de dar forma al seminario "El Teatro en Chile hoy". Durante cinco días - semana del 23 de noviembre, 1977 - actores, directores, críticos, empresarios y autores. "hicieron hincapié en el abandono a que está sometida la vida se teatral. Abandono proveniente tanto del Gobierno como de las Universidades". La discusión abarcó todas las áreas, formación de los actores, el grave problema del autofinanciamiento, la falta de especialización de los críticos (anotada en 1963 por el crítico Orlando Rodríguez en su artículo "La Prensa y la Critica" en Dos Generaciones del Teatro Chileno. Santiago: Editorial Bolívar), hasta la libertad de expresión, como lo expresan en el punto 4 de las "Consideraciones Previas".

"Para que exista tan indispensable testimonio de vida (antes se ha dicho que el artista ha renunciado a ser expresión natural de un organismo social vivo), es absolutamente esencial que el artista posea la libertad de creación y medios aptos para ejercerla y expresarla. Esta libertad implica el derecho al trabajo y a su consubstancial compensación y a la eliminación de toda represiva censura directa o indirecta de sus ideas".

En el punto 5 se insiste en la función social de las universidades insertas en el campo de la investigación, la docencia y la extensión de la ciencia, la tecnología y la estética. Para que esto ocurra, agrega el documento,

"Es indispensable que las universidades posean plena libertad y autonomía académica, y sean fieles intérpretes de la sociedad en que se encuentran insertas".

Al final de la reunión, se elaboró un anteproyecto para proponer al gobierno la posibilidad de separar el Ministerio de Educación del de Cultura, la creación de un Fondo Nacional de las Artes con administración autónoma y la formación de la Federación de Teatro. Una Comisión Permanente se encargara de poner en práctica los acuerdos, mientras se orientan los esfuerzos para crear tal Federación. En el seno mismo de !as Universidades, el teatro aficionado se ha transformado en un instrumento de diálogo y expresión de las inquietudes de la juventud. Este ciclo que se iniciara en 1941 pareciera anunciar nuevos horizontes. Rubén Sotoconil uno de los fundadores del Teatro Experimental, recordaba este hecho en su saludo al Primer Festival de Teatro Universitario en 1978, organizado por la rama de Teatro de la Agrupación Cultura! Universitaria (22 al 25 de agosto). "Nuestra generación creó el Teatro Experimental de la Universidad de Chile en 1940. Inauguramos nuevas formas escénicas, introdujimos objetivos y propósitos renovadores desmitificamos, construimos. Y ahora nos encontramos ante otra generación que impone su propia óptica sobre los sepulcros blanqueados del ayer- Es éste un nuevo Teatro Universitario, la fanfarria de un anuncio decidido y renovador? " Luego en una concepción humanista y renovadora de la existencia, agrega,

"Si es así, felices los que pueden comprobar en vida que la historia se verifica en espiral, en que cada vuelta es más alta y más rica que la precedente; que el renacer y la agonía son variaciones semánticas de un mismo proceso vital..."

Finaliza su saludo con el optimismo del recambio que las nuevas generaciones puedan brindar a la dramaturgia chilena, "Saludamos a la ACU como encarnación de la corriente inextinguible que alimentará el futuro de Chile, en la sed de justicia, en el hambre de creación. Saludamos a la ACU como espejo de lo mejor que fuimos y como anunciadora de los nuevos mañanas que cantan..." El Grupo El Anillo (fundado en junio de 1975 representante de la Facultad de Filosofía y Letras del Pedagógico de la U. de Chile ha definido el teatro aficionado universitario, "Ser aficionado significa dedicarse - en este caso - al teatro, por afición, es decir, porque gusta hacerlo, porque satisface, porque cumple una función espiritual, no interesada (...) El Teatro Aficionado debe completar e! vacío dejado por el teatro profesional o mejor dicho, debe cumplir su función en ese sentido no como un complemento del otro, sino como parte vital del teatro".

"Para ello hay que dar pie a las obras inéditas sobre todo de autores jóvenes, quienes en la actualidad yacen aislados de los grupos".

En relación a su público, sostienen los jóvenes que el teatro debe "(combinar) medios, exaltando la imaginación de! espectador, sugestionándolo. Hacerlo vivir más intensamente et teatro. Desenmascararlo de sus prejuicios, liberarlo de las tensiones con un conocimiento trágico o cómico de sí mismo de modo vital, produciendo así una nueva dimensión de las catarsis".

Primer Festival de Teatro Aficionado Universitario no era competitivo. Su finalidad era que un jurado seleccionara las mejores obras y entregara pautas y recomendaciones para elevar el nivel estético teatral, El éxito alcanzado se puede medir por la impresión que causara una de las obras, Baño a baño, del Taller de Creación Teatral, Medicina Norte, U. de Chile. "La obra mostraba un muy buen afiatamiento como grupo y trabajo de equipo, y la calidad de la obra en sí, excelente." Los estudiantes debutaron a teatro lleno durante los días de las representaciones. El sentir de los organizadores se manifestó de este modo, en su programa:

"No es un hecho reciente el que entre las murallas de la Universidad hayan tomado y retomado forma las más diversas expresiones artísticas, haciendo por años, valiosos aportes al desarrollo cultural del país. Hoy el fenómeno parece repetirse y resulta indudable la presencia de un movimiento que merece ser estimulado y fortalecido, representado por los talleres de creación artística, donde estudiantes, profesores y funcionarios buscamos la salida a nuestras inquietudes creadoras, que inevitablemente tendrán resonancia en la definición colectiva de una cultura propia y nuestra. Este Festival es sólo una muestra de la naciente actividad artística universitaria, que exige una participación permanente y responsable a todo estudiante dueño de un pensamiento crítico amplio y joven".

Junto a la programación diaria, en un volante aparecía el siguiente pensamiento de B. Brecht.

"Para representar nuestras obras, buscaremos y construiremos caminos y aprenderemos a llenar los teatros con gente cuyas concepciones estén de acuerdo con nuestro tiempo y cuyos sentimientos sean frescos y limpios".

El Segundo Festival de Teatro Universitario, programado para el 28 de agosto al 1 de septiembre de 1979, fue suspendido por razones administrativas. La Agrupación Cultural Universitaria, en declaración entregada a su comunidad, expresa:

"Nuestra opinión es que el problema va más allá de trámites administrativos, lo que aquí se está reprimiendo es el derecho a la expresión, el derecho a la Cultura, el derecho a organizarse libremente para con el esfuerzo conjunto dar paso a más y mejores instancias de reflexión en torno a los valores que nos son más propios como Universitarios, como Chilenos y como Latinoamericanos y va más alla de nuestra propia organización. Aquí está en tela de juicio el derecho de todos los miembros de nuestra comunidad a hacer realidad el principio básico de toda Universidad: lugar de libre encuentro de ideas y opiniones".

Lo que los jóvenes reconocen es que el condicionamiento social en que se produce la literatura, está ahogando o tratando de sepultar una de las formas de expresión de la cultura, como lo es el teatro. Ellos saben que el factor que en última instancia determina la historia es la producción y reproducción de la vida real. El teatro, como producción literaria, expresa artísticamente el conjunto ideológico, las interrelaciones y choques de las diferentes estructuras. El temor a esta representación es la que mueve a las dictaduras a reprimir la cultura, actitud que la historia ha demostrado vana, inútil, ineficaz.

Pero el Segundo Festival prosiguió adelante pese a "la triste historia de no permisos, expulsiones, fantasmas que cortaban las luces", salas que se conseguían después de "firmar cartas de buena conducta y honorabilidad, no poner Agrupación Cultural Universitaria en los programas y otras exigencias". (Revista Hoy N 114, 26 de septiembre al 2 de octubre, 1979, p. 40). Todo esto obligó a los estudiantes a adoptar un sistema rotativo en gimnasios y teatros de las distintas sedes de la Universidad. De las catorce obras representadas, tres fueron destacadas como sobresalientes. Todas ellas de creación colectiva: Abierto de 3 a 10 p.m. del Grupo Ketejedi; Un momentito, ahora sí del Taller La Constitución y El cuento del tío del Grupo Enredo, todos de la Universidad de Chile. La primera de ellas presenta por medio de diversos cuadros, el ambiente universitario reprimido y estrecho el cual aísla al hombre de sus semejantes y de la sociedad en que vive. La segunda, por medio de flashbacks representa al idealismo juvenil y el materialismo adulto. Se acentúa la traición de los ideales por la ambición desatada en un mundo de apariencias y de consumo.

El cuento del tío es una metáfora de un mundo alucinante, maravilloso, pero también terrible, según la crítica. El cuestionamiento a la sociedad es evidente en las obras mencionadas, pero qué otra cosa es el teatro sino la inserción de la ideología y del compromiso del hombre con sus semejantes?

La cultura, en sociedades como la chilena actual, no admite cortapisas y la literatura como uno de sus pilares no evade esta realidad. Se justifica entonces la cita de Federico García Lorca en el programa del Segundo Festival. "...Ese concepto del arte por el arte es una cosa que sería cruel si no fuera afortunadamente cursi. Ningún hombre verdadero cree ya en esa zarandaja del arte puro, arte por el arte mismo. En este momento dramático del mundo el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas".


Notas:

1. Véase mi artículo "Reseña actual del teatro en Chile" en Lichex N 4, Otoño 1977. pp, 14-15.

2. Véase "El Aleph en lucha contra el fascismo" Conjunto N. 33 julio - septiembre 1977, pp. 89-90. Teatro en los campos de concentración chilenos. Conversación con Oscar Castro del Aleph. Conjunto N 37 julio-septiembre 1978, pp. 3 - 34.

3. Publicada en Conjunto N. 37, pp. 35 - 57.


Editado electrónicamente por C.D. Blest el 30may03