Prigué
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"HUEVO DE ORO"


Capítulo 19

Desapareció el horizonte de cerros verdes y bosques de eucaliptus visibles claramente detrás de las alambradas. Acabaron los ventarrones salobres. Ahora un patio rectangular con altas paredes de cemento blanqueado. Una corrida de diez habitaciones con dos literas cada una, una pieza grande y otros dos cuartos. En el patio desocupado un naranjo raquítico. Tres Alamos, el campo de concentración públicamente conocido de la capital y relativamente nuevo. Abierto a mediados del 74. Adaptación a cárcel de un antiguo convento en Avenida Departamental casi esquina de Vicuña Mackenna.

Los 100 primeros ocupamos el Pabellón 1 al llegar de Puchuncaví, esa noche. Al entrar veloces en la caravana de buses pudimos mirar Santiago. Panamericana Norte, Plaza Italia, Vicuña Mackenna. Calles vacías, negocios cerrados, algunas vitrinas encendidas. Nada más.

Pese a que hemos sido revisados enteros y trajinado el equipaje mínimo que portamos, acá se nos chequea cuidadosamente. Recibimos frazadas y colchones de algodón apelmazado. Esa noche nos dejan tranquilos y a las seis de la mañana siguiente nos despiertan encendiendo luces, golpeando puertas y anunciando formación a las siete. Se trata de la lista. A las siete y media nos dan café y pan. A las ocho nueva formación. Viene el Comandante a hablarnos. Ya sabemos. La recepción de siempre. Las amenazas, las arengas. La disciplina adquirida con los cosacos nos presenta como marciales ejemplares de reacción instantánea a la orden militar.

- Estarán aquí poco tiempo, porque se van a Rusia. Se van a los países comunistas. Mientras están aquí deben saber que el régimen de este campo será un veraneo comparado con el de los otros lugares donde han estado. Pero cuidado con mariconearme. Si no joden no los voy a molestar. Pero si me güevean, los voy a hacer cagarse y comerse la mierda. Soy paco y reacciono como paco. Esta sección del campo tienen que hacerla brillar de limpia y colaborar en los trabajos que se les designen. Aquí no hay trabajos forzados, pero el que no quiera ir de voluntario, suena conmigo.

Media docena de carabineros nos apuntan con metralleta.

- Tenemos prohibido el güeveo de las "cancioncillas protesta" y demás leseras. Ya es tiempo que aprendan. En Chile terminó la politiquería. Si a Uds. no los aguantan en Chile, por algo será. No me interesa. Los echan. Pasen tranquilos sus últimos días aquí. Hay que obedecer en todo. Absolutamente en todo. A ver tú. Da un paso al frente.

¡ El Comandante Conrado Pacheco, Teniente Coronel de Carabineros! Bajo, regordete. Gruesos anteojos ahumados. Labios gruesos.

- A tí te digo. Un paso al frente.

Indica hacia el lugar donde me encuentro. Miro hacia un lado y otro tratando de identificar al prisionero que no sale a la orden.

- Tú, el de anteojos.

Me señala a mí. Desconcertado doy el paso. Se acerca mirándome.

- ¡ Tú eres Carrasco! ¡Del Amunátegui!

- Sí.

- ¿Te acuerdas de mí...?

Estira su mano para saludarme. Yo no entiendo lo que sucede. Me mantengo en posición firme.

- ¿No me reconoces. ..? Fuimos compañeros de curso en el Liceo Amunátegui. Tú siempre andabas metido en cuestiones de radio y teatro. ¿No me recuerdas. ..?

- Francamente, no.

- ¿Y ahora, sin anteojos...?

- Ahhh. . . Sí...

- Dame la mano.

- Eso es. Miren las condiciones en que te encuentro. Estás como las güevas. Viejo, flaco, tirillento, ¿Y qué mierda hacís aquí. ..?

- Me trajeron.

- Eso te pasa por andar metido en güevadas. Eso es lo que te dio la famosa UP y el señor Allende,. el Partido, j No digo yo.. .! Ya, vuelve a tu lugar. Y Uds. escúchenme bien. Se acabó la política. Nada de andar en reunioncitas completando. Uds. están metidos en manso forro. Chile no los quiere. No tienen patria. Y sus jefes: ¡Ahhh. . .! ¿Dónde están? Apretaron cueva al primer tiro. ¡Ahora toman whisky y culean putitas caras en el extranjero! Y, Uds. ¿Ahhh? De Uds. no se acuerda nadie. Sabemos cómo vienen sus familiares. Ellos están muertos de hambre y Uds. presos. La media graciecita del Sr. Allende. Bien. Uds. podrán recibir visitas los martes y jueves entre nueve y once de la mañana. Un familiar por detenido. Por media hora. No pueden recibir nada esos días. Ni entregar nada. Sus familiares pueden traerles ropa o comida los sábados por la mañana. Y para que vean que soy buena gente y comprensivo, autorizo el funcionamiento del Consejo de Ancianos. Elijan cuatro de Uds. Sólo con el Consejo me entenderé. Al Consejo plantean sus cosas y el Consejo me las plantea a mí. Pueden retirarse.

A la voz de "retirarse" actúa independiente de nuestra voluntad el reflejo condicionado en Melinka.

¡Viva Chile! Gritamos a todo pulmón. Levantando la mano derecha empuñada y dando sonora media vuelta.

- Ptas, qué vienen disciplinados.

Un portazo de latones marca su salida y la de los guardias. Inmediatamente me convierto en blanco de bromas:

- Los amiguitos que te gastái. . . ¿Verdad que fueron compañeros de curso en el Liceo...? ¿Y cómo era Pacheco...? ¿Mateo o pelotudo...? ¡ La embarraste, preséntate al amiguito!

Consejo de Ancianos. La creación de Chacabuco se proyectó también a Tres Alamos. En Melinka no aceptaban ningún tipo de organización de los prisioneros. Pero hacia allá íbamos al fundar la Escuela, la Biblioteca, los espectáculos artísticos semanales, el deporte. Rudimentariamente organizados por cabanas, poco a poco íbamos terminando con la imposición de responder individualmente por las cosas buenas y colectivamente por las malas. Elegidos los representantes de las cabanas, éstos podían entenderse a nombre de todos los presos con los carceleros. Manteníamos la unidad necesaria conteniendo las constantes ofensivas divisionistas. El estudiado favoritismo a los más débiles o el reiterado llamado a: "trabajos voluntarios" de los impacientes. A través del propio Consejo nos encargábamos de la distribución proporcional de obligaciones y del mantenimiento de algunos fondos de alimentos, dinero, especies, donados por los que recibían más para suplir mínimas necesidades de los que recibían menos o no recibían nada de sus familiares.

Si nos echaban del país, la posibilidad de organizamos desde ya facilitaría muchos problemas futuros.

Elegido el Consejo lo preside el Vice-Rector de la Universidad de Concepción, Presidente de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Técnica, Galo Gómez. Me incluyen en él por "amistad con el Comandante". Hay noticias terribles del Comandante. Y por su presencia, de las características sombrías de Tres Alamos. A lo mejor podemos mejorar algo. conseguir más visitas ya que estamos en Santiago. Entrevistas más largas y con otras personas que no sean familiares. Se justifica. Partimos al extranjero. Necesitamos resolver muchos problemas, si es que nos vamos.

Nos parece monstruosa la expulsión. Significa que Pinochet aplica su decisión de deshacerse de la oposición echándola al exterior, entregando a otros pueblos la solución de los problemas que él creó en Chile. El General Benavides, Ministro del Interior, habló de anular a novecientos mil chilenos o un millón, que, según él, se mantenían firmes en posiciones "allendistas". ¿Somos acaso los primeros 100 de este destierro masivo...? ¿Trata entonces Pinochet y sus asesores oligarcas de cambiar la dirección del foco de repudio mundial a su barbarie.. .? Pretende eliminar los campos de Concentración... diciéndole a las naciones y pueblos que le exijan respeto a los Derechos Humanos: "Bien. ¿Uds. quieren la libertad de estos forajidos...? Perfecto. Les doy la libertad. Pero fuera de mis fronteras. Recíbanlos. Y Uds. Países socialistas que tanto reclaman en contra nuestra, aquí los tienen. Son de Uds". Y nos metieron en el medio de esta diabólica maniobra.

El lunes a primera hora aparece Pacheco, acompañado de un civil elegante, alto, desvuelto. Y otro más bajo, joven, rubio, también elegante.

- Estos caballeros vienen a conversar con Uds. Traen un cuestionario que deben llenar. ¿Escucharon bien. . .? Deben llenar. Allí hay que poner sus datos personales y el país al que quieren ir. Uds. deben poner ahí: Rusia o Cuba. ¿Entendieron...? No quiero tener dificultades. No me gusta repetir las cosas. País elegido: Rusia o Cuba. ¿No les gustan tanto. ..? Y recuerden. Son mis órdenes.

- Habla el civil.

- Buenos días, señores.

Idiotizados por la disciplina cosaca repetimos en coro como energúmenos,

- Buenos días.

- El civil pestañea atónito por la furia del grito colectivo. Reponiéndose al instante se dirige calmadamente a las filas en posición firme.

- Soy Samuel Nalegach. Presido el Comité de Ayuda a los Refugiados, COMAR. Me acompaña el Sr. Kozak, del Comité Intergubernamental de Migraciones Europeas CIME. Posteriormente cuando se integre, vendrá también la Cruz Roja Internacional. Antes que llegaron a Tres Alamos hemos tomado contacto con los familiares de Uds. para informarles de la resolución del Supremo Gobierno de que deben abandonar Chile. COMAR, el organismo que presido está formado por las Iglesias Protestantes, posiblemente se integre también a él la Iglesia Católica. ¿Cuál es nuestra misión. ..? Ayudarles a Uds. y a sus familiares ya que viajarán con ellos, a resolver los mil problemas de un viaje en estas circunstancias anormales y difíciles. El Comité del Sr. Kozak es un Organismo de las Naciones Unidas, les facilitará la ubicación en el exterior. Les dejaremos los cuestionarios y esta tarde a las 5 los retiramos. Léanlos y respóndanlos. Es un consejo cristiano. Desde mañana estaremos en relación permanente con Uds. para aclarar cualquier duda ya que aproximadamente en dos semanas más salen de Chile. Hasta mañana, señores.

Las visitadoras sociales del SENDE -Servicio Nacional de Detenidos- pomposo título de la institución carcelaria del Coronel Espinoza, de delantal azul, entran, nos saludan amables y nos reparten los formularios. Se van todos.

Remolino de preguntas. Respuestas. Interrogaciones. En dos semanas más partimos. Iremos con nuestras esposas e hijos. Así como lo explicó significa que nos pagan todo. Entonces, terminó el martirio. Se forman grupos. Hacen planes. ¿En qué viajaremos? ¿En avión? ¿Barco? En avión pues leso. Ya nadie viaja en barco más que los turistas. Estuvo bueno haber estudiado idiomas en Chacabuco. Nos va a servir. Good Morning Mr. Nalegach. Haw are you? I'm very happy! Bon Jour, Madame. A los señores pasajeros del vuelo 725 se les ruega embarcar por la puerta tres. Adiós a los porotos, las lentejas y los garbanzos. Organizaremos cursos de urbanidad. Olvidamos comer con tenedor, cuchillo y cuchara. Beber un vaso de vino en una copa. No más tarros tiznados para el café. Lavarse los pies con agua caliente. Subir un cerro. Treparse a un árbol. Correr por la orilla del mar hasta caer agotado. Ponerse ropa limpia. Usar zapatos otra vez. Eine grossen bier! Trabajar de nuevo. Que nuestras propias manos nos den de comer.

Pasada la euforia, la lectura del cuestionario: nombre, edad, estudios, idiomas que conoce, profesión y oficio, estado civil, cargas familiares, país al que desea viajar, etc. ¿País al que desea viajar?

Conversamos sobre este punto. Parece que aquí reside el meollo del problema. Pacheco ordenó colocáramos Rusia, Cuba o países socialistas.

- Los ponemos y qué más.

- Claro, no hay problemas.

- Total, las Naciones Unidas pagan los pasajes.

- Momento, momento. Actuemos con cordura. ¿Por qué nos ordenan que pidamos viajar a los países socialistas? Tratemos de respondernos esta pregunta.

- Porque somos marxistas.

- Básicamente de ellos parte la campaña de solidaridad con Chile.

- No pondrán problemas en recibirnos.

- Supongamos que nosotros ponemos un país socialista, ¿qué sucederá? Mañana mismo la Junta invadirá el mundo con su propaganda publicitando el deseo de los presos políticos de irse a la URSS, Cuba u otro país. ¿No es cierto?

- Cierto, cierto. Correcto.

- Nos vamos a un país socialista los 100. ¿Qué pasa entonces?

- Mandan a otros cien. Dijeron que ésta era la lista de los primeros cien.

- Exacto.

- Y cien y cien más: Porque supuestamente serían los presos quienes lo pedirían, ¿no?

- Mil, dos mil. Novecientos mil. Lo que dijo Be-na vides.

- ¿Quién puede poner límites?

- Echarán a toda la izquierda, a toda la oposición si quieren. Medio Chile.

- Lo que es yo cumplí con máxima dignidad y honor mi cometido de preso político. Y no doy más. La prisión me pudre el alma.

- ¿Y si los países socialistas, comprendiendo la maniobra de la dictadura chilena, dicen que no, que no reciben ningún preso político?

- Gol para la Junta de nuevo ¿No ven? Los países socialistas se llenan la boca pidiendo la libertad de los presos políticos chilenos y si les ofrecen la libertad a cambio de que los reciban en su territorio. se les acaba de humanismo. Ellos tampoco quieren cachos.

- Jodida cosa.

- Hagamos una cosa. Dejemos en blanco la línea correspondiente al país al que queramos viajar. O escribamos un país cualquiera. Alto Volta, Monaco.

- Nalegach, al presentarnos al rubiecito de las Naciones Unidas, señaló que él resolvería nuestra ubicación. Por lo tanto debemos poner derechamente el país al que queremos irnos. Personalmente tengo vínculos con organismos franceses que me llevarían.

Las opiniones surgían de casi todos, agrupados en el dormitorio grande, el "terminal pesquero" en el suelo unos, sobre colchonetas otros, de pie la mayoría, fumando y gesticulando, subiendo y bajando los papeles a medio llenar, las cosas se complicaban. Alguien propuso que el Consejo de Ancianos lo discutiera y entregara una proposición a las cuatro de la tarde. Los miembros del Consejo, a su vez, pedirían juicios a quienes estimaran necesario. La proposición del Consejo sería votada y lo acordado valdría como orden para todos.

- ¿De acuerdo?

- De acuerdo.

Para nosotros el problema estaba claro. Si la Junta exigía la colocación de los países socialistas, y más todavía determinando alguno, ello no era para nada bueno. Nosotros éramos el anzuelo para alguna campaña juntista, rabiosa por el desprestigio alcanzado por la bestialidad de sus métodos, y gestión anticonstitucional. Propongamos llenar el cuestionario, dejando en blanco la línea de país. Ahora, el que tenga relaciones con alguna institución de otro país, donde crea que lo puedan recibir, pues, lo pone.

- A mí me han ofrecido trabajo en Londres, dijo uno. Yo pondré Inglaterra.

Así lo propusimos a la Asamblea reunida a las cuatro de la tarde. Nadie escribe país socialista y que se caiga el mundo. La autoridad de Pacheco en nosotros no llega a tanto.

A las cinco en punto se llevaron los papeles.

A las seis de la tarde los noticiarios radiales dieron la noticia que "los cien primeros" ya estaban en Santiago preparándose para viajar al extranjero.

Al día siguiente apareció Nalegach para reunirse con el Consejo de Ancianos.

Pedimos información sobre COMAR.

- El Comité de Ayuda a los Refugiados se organizó después del 11 de Septiembre del 73, para ayudar a sacar a los extranjeros detenidos en Chile. Retirados de sus lugares de reclusión los agrupamos en una casa de campo, muy grande, con muchas habitaciones, de propiedad de la Iglesia Católica, en Padre Hurtado. Nosotros nos responsabilizamos de ellos. Los mantuvimos en tanto completábamos los trámites para sacarlos de Chile. Ahora bien. Integrándose a este programa la Cruz Roja Internacional, calculamos sacar a cada grupo en un plazo de seis días. Con Uds. será algo más largo porque son los primeros. Pero, en el Ministerio del Interior nos informaron tener preparada la segunda y la tercera lista. Desde hoy contamos con una reserva de 20 pasajes en cada una de las lineas aéreas que pasan por Santiago. Uds. recibirán un salvoconducto y abandonarán el país. A los pocos días les seguirán sus familiares.

- ¿Por qué no pasaporte? ¿Por qué no salir de inmediato con la familia? ¿Quién nos lleva al aeropuerto garantizándonos que vamos al aeropuerto y no nos perdamos por el camino? ¿Quién nos ayuda en los trámites de poderes, autorizaciones notariales, títulos profesionales, concentraciones de notas para los estudiantes?

- COMAR. O sus familiares en nuestras oficinas o nuestro personal en Tres Alamos. Desde mañana tendrán aquí dos abogados nuestros para resolver cualquier problema.

- ¿Quién paga los trámites? No tenemos dinero ni para una estampilla. Tampoco nuestros familiares.

- COMAR.

- Perdone nuestra insistencia. ¿Los pasaportes?

- Ese es un problema complicado. Saldrán sin pasaporte. Únicamente con un salvoconducto. Pero ese no es el problema. Van respaldados por las Naciones Unidas. Cuando salgan al aeropuerto irán con el Embajador del país al que viajen y con el señor Kozak, del CIME.

Parecía demasiado fácil y expedito. Sospechoso el interés de COMAR por ayudarnos. Lo de irse sin pasaporte, una brutalidad.

- ¿Cuánto tiempo después se irán los familiares?

- Una, dos semanas después.

- ¿Quién garantiza que salgan?

- Bueno. Es el compromiso del Gobierno. Termina la reunión. Esa mañana corresponde recibir visita. Debemos prepararnos para cuando nos llaman. Hacer cola, arracimándonos en el baño. Vestir la mejor tenida y repasar la peinada con agua. Acercarse a la puerta y aguardar oír nuestro nombre para salir al trote, formar al lado afuera del portón metálico, someterse a revisión, cruzar pasillos encerados, presentarse en el patio exterior, donde ya tienen colocados dos mesones y bancas. Salen 20 cada vez. 20 del Pabellón 1 y 20 del Pabellón dos. Entran cuarenta familiares. Ocupan las bancas al frente de sus parientes. Sin haberse abrazado, ni hablado. Separados por un metro de tablas hay que hablar de manera que los carabine ros escuchen. Controlan que nadie toque las manos de la visita. Atentos al supuesto trasvasije de mensajes o microfilms, según aseguran allí se produce. Diez, quince minutos. Terminó la visita. Formar los detenidos. Formar los visitantes.

El Consejo solicita entrevista con el Comandante esa misma tarde. La obtiene dos días después. Oficina con ventanal a un jardín. Escritorio con cubierta de cristal. Varios teléfonos. Sobre su trípode, una ametralladora en un rincón. Chimenea. Un cartelito en una pared: "Sea breve, estamos atrasados en tres años". (Los tres años de la UP). Ocho meses después cambiarían el texto del letrerito impreso para todas las oficinas públicas del país. "Sea breve, estamos atrasados en nueve años". (A los tres años de la UP sumaron los seis años de la Democracia Cristiana). Pacheco nos ofrece asiento en los sillones de los honorables parlamentarios del Congreso clausurado, ahora allí.

- Miren a su izquierda. Esa es la fotocopia del recorte de un diario.

En un marco con vidrio hay efectivamente un rectángulo de papel con un dibujo, recorte del diario "Puro Chile" clausurado por la Junta el mismo día 11. Su director José Gómez López permanece desde el día del golpe en la Penitenciaría de Santiago. El otro director, Eugenio Lira Massi, escapó de las barbas de la policía y se asiló. Vivió en Francia unos meses y allí murió.

- El Huevo de Oro. ¿Ya quién está dedicado? Pues, a Conrado Pacheco. ¿Qué me dicen Uds. de las gracias que hacían sus diarios enlodando a medio mundo? Me acusan de criminal.

Fue a un mes de instaurado el Gobierno Popular. En un movimiento de campesinos intervino la policía y mató a dos. Corría sangre popular apenas iniciado un gobierno de los trabajadores. Al mando de la tropa de carabineros iba Conrado Pacheco.

- Y ahora continúan en las mismas. Miguel Varas, ese que era de Televisión Nacional, me condenó a muerte desde Radio Moscú. Miren, en eso se llevan.

Difícilmente ocultábamos la satisfacción que nos producían sus palabras. Auditor de Radio Moscú, del programa "Escucha Chile", incluido en la Lista Negra.

- Si pues. A mi me persiguió el señor Allende.

- ¿Lo dieron de baja?

- No. Me trasladaron de la comisaría de Barrancas. Me mandaron a un pueblo de la provincia de Talca. Podía venir a ver a mi familia sólo una vez por semana. Imagínense. Ver a mi familia sólo una vez a la semana. Qué barbaridad. Un año en esas condiciones.

- Nosotros estamos en peores condiciones desde hace más de un año. Ni una vez hemos podido visitar a nuestras familias. Para ellas es muy difícil vernos. Pero, no queremos reclamar por eso. Queremos sólo plantearle, que por abandonar el país requerimos resolver muchos problemas. Para ello es indispensable hablar extensamente con nuestros familiares y en privado. Además, no sólo con los familiares directos.

- Transmitiré la petición de Uds, al Sendet. ¿Qué más?

- La comida es insuficiente.

- No hay más presupuesto. Uds. nos salen muy caros, señores.

- Dennos la libertad para no ser cargas al Estado.

- Yo no lo resuelvo. Por mí los pondría a todos libres. Pero yo obedezco instrucciones del Supremo Gobierno.

- Entonces autorice que las visitas puedan ingresamos alimentos cada vez que vienen.

- ¿Para que se pasen mensajes?

- Los cien estamos detenidos desde Septiembre del 73. Un año y dos meses. Nos han investigado bastante, allanado nuestros domicilios, estudiadas y reestudiadas nuestras relaciones. Contra ninguno de nosotros hay cargos, no hemos sido llevados a proceso, ni enfrentado a tribunal alguno. ¿Qué secretos podríamos transmitir? ¿Qué instrucciones podríamos recibir?

- Lo estudiaré.

- Las condiciones en que se realizan las visitas nos parecen desorbitadas. Un familiar cada vez y una mesa de por medio con una ametralladora.

- Uds. tienen la culpa. Hemos detectado circulación de recaditos.

- Pero si Uds. nos trajinan al salir, trajinan a los familiares.

- Así, es. En todo caso transmitiré lo que me pidan. Aunque no debiera ni oírlos. Uds. saben a lo que me refiero. El cuestionario. No quieren irse a Rusia?

- Somos chilenos y tenemos derecho a vivir en Chile.

- Bien. Eso me gusta. Guardia. Lléveselos al pabellón.

Resbaladizo el hombre. Rencoroso. Terriblemente susceptible. Complicada tarea para el Consejo. Duro porvenir para los prisioneros.

En la tarde entran con una lista de 10 prisioneros que debemos ir a cortar el pasto crecido y reseco de los patios exteriores. Acosados por perros policiales hay que arrancarlo con las manos desnudas, rebanándose dedos. La guardia reacciona con furia ante nosotros. Nos considera privilegiados por vivir las etapas previas al abandono del país. Salir de Chile en estos momentos es una suerte a la que ni ellos pueden aspirar.

Disponemos de cuatro retretes y tres duchas. Somos cien. Su utilización provoca largas esperas, especialmente en la mañana cuando hay que presentarse a la lista. La alimentación nos recuerda Chacabuco. Café en la mañana un plato de porotos al mediodía, sopa de harina de maíz en la noche. El espacio es reducido. No hay dónde caminar. La construcción es calurosa. En el patio invadido por el sol, no se puede permanecer mucho rato. Quedan las habitaciones y pasillos. Transpirando por ellos nos movemos sin camisa. En el tejado de zinc hay nidos de gorriones. En esa época del año los polluelos rompen los cascarones, se deslizan por el techo inclinado y caen al patio. Columnas interminables de hormigas recorren paredes y piso de las habitaciones anudando remolinos negros en los panes que guardamos.

Las salidas al corte de pasto nos permiten conocer Tres Alamos en total. Tres son los pabellones como el nuestro. Iguales, de ladrillos y cemento, separados por altas murallas. El, UNO que ocupamos "los extranjeros" como nos llaman, el DOS ocupado por prisioneros detenidos recientemente y reponiéndose de las torturas antes de ser enviados a los campos de concentración, el TERCERO, conocido como CUATRO ALAMOS se mantiene siempre cerrado. En su portón de hierro hay pegada una inscripción con letras rojas: "Prohibida la entrada. Peligro. Explosivos" Posteriormente nos enteramos que se trata del lugar de los incomunicados, directamente a cargo de la DINA, Dirección Nacional de Inteligencia, la policía política de Pinochet. Además existe todavía, separada por una cancha de basquetbol, una barraca de tablas, rodeada por enrejado de púa. Una construcción sin ventanas, con patio al centro. La habitan 150 mujeres.

En el edificio central con terraza, separado de la calle por un pequeño parque y las murallas, funcionan las oficinas, sala de guardia, cocina, policlínico, comedores de los carabineros. Y en los sótanos calabozos sin luz, ni aire. "los chuchos". En las esquinas de la pared exterior del campo 4 torres de madera para los centinelas. Entre el Pabellón con número 1 y 2, otra torre.

El trabajo se reduce a integrar las escuadras de servicio para aseos de pabellón, aseo del campo, traída y llevada de los fondos, platos y pan de la cocina, corte de pasto. Estas, las nombran por orden alfabético en las mañanas. Excepto la última, seleccionada arbitrariamente entre los que se atrasan a las filas, los que llegan primero a las filas, los que en la tarde andan sin camisa, o con camisa. Los altos o los bajos.

Dos suboficiales se entienden con los presos, uno amarillo bilioso, "el 22" y el otro moreno y panzudo, "el cuervo". Fidelísimos subordinados de Pacheco, sus ojos y oídos.

Para la gran mayoría de los cien, abandonar Chile, aun cuando fuera en estas condiciones significaba una solución. Y si además salían con sus familiares y custodia de las Naciones Unidas, ello representaba un aliento inesperado. La detención, y una existencia siempre encauzada de campo en campo, sin perspectiva alguna de mejoramiento, obedeciendo obligadamente cuanta orden se nos diera, vislumbraba por fin una puertecita abierta al final para respirar libre, rehacer energías. Obtener la libertad en Chile es la aspiración suprema. Pero con problemas. Ya no hay trabajo, ni posibilidad de conseguirlo. DINA controla a los ex detenidos de tal manera que las antiguas relaciones hay que desterrarlas. Vivir en el peligro permanente de una detención. O que la libertad sea solamente sátira y lo apresen otra vez al dar el primer paso en la calle. O el carcelazo para los parientes más cercanos. O la desaparición misteriosa.

Al otro día nos visitaría la Cruz Roja Internacional. Misión: declararle que nuestra salida era voluntaria y no obligada. Allí se decidía entonces el viaje.

Chile es una ilusión. En el extranjero hay una posibilidad. Las esposas que trabajaban al momento del golpe han perdido sus ocupaciones porque sus maridos están presos. Muchos hijos carecen de Escuela por prohibición policial o por falta de medios. Carreras universitarias cortadas. Trayectos primarios suprimidos. Miseria tremenda. Y el asedio constante de los Servicios de Inteligencia. Allanando e interrogando. Además, nadie ha determinado la duración de nuestra vida entre rejas. Y si han publicitado nuestros nombres, nos mantienen en este rígido encierro. abriéndonos esta única salida, es para que la aceptemos. Sabemos que no se puede decir no a la Junta y menos en un campo de concentración. Una negativa trae represalias contra el autor y sus puntos sensibles, los familiares.

- Cuando me fueron a detener me escapé, contaba un estudiante secundario con un año de prisión. Apresaron a mi madre y la torturaron. Para que la soltaran tuve que entregarme.

La Cruz Roja Internacional nos entrevista individualmente y en privado.

- ¿Sale voluntariamente del país? ¿Sí?, ¿No?

- ¿Qué sucede si uno dice NO?

- Queda en el país, preso.

En el campo intercambiábamos opiniones sobre el tema. Coincidencia mayoritaria: irse de Chile. En todo caso debía ser una decisión absolutamente

personal. Los partidarios de negarse, poquísimos, difícilmente lograban exponer sus argumentos, calificándolos de "héroes incomprendidos" hasta "irresponsables con su núcleo familiar" por las fatales represalias desencadenables sobre mujer e hijos. En todo caso, cada uno decidió según su criterio en la conversación privada con los suizos de la Cruz Roja Internacional.

Terminó Octubre. Pasó Noviembre.

Culminábamos Diciembre.

Nadie de los cien partía al exterior. Aquella fluidez en la tramitación que nos habló Nalegach no funcionó. Mientras tanto retomamos los espectáculos semanales; escuela, artesanías, charlas sobre Don Quijote y el Poder Económico de Venezuela por los altos precios del petróleo. A nuestros espectáculos invitamos a los compañeros del Pabellón 2 y a las mujeres de la Barraca. Aceptado por la Comandancia luego fue denegado. En cambio dejaron sin visita durante una semana tanto a las mujeres como a los del Pabellón 2. COMAR nos regaló empanadas, pollo y helados. Los helados los mandamos a las compañeras.

Y en Navidad sucedió algo realmente insólito. Inaudito.

Algunos nos imaginábamos que así podía ser. Otros lo consideraban imposible. Un regalo de Navidad del Comité Central del Partido Comunista para cada uno de los cien. Una bolsita de plástico con una naranja, un sandwich de jamón, dos plátanos y un pan de pascua. Obsequio oficial, que los presos supieran de quién venía. Una inyección de entusiasmo y confianza. Perseguidos, desplazándose en la clandestinidad, suprimiendo monedas a sus presupuestos menguados, los camaradas del Partido reunieron dinero, esas golosinas. Manos femeninas llenaron los paquetes amorosamente envueltos con cintas de colores y llegaron a Tres Alamos, traspasando mil controles y doscientos guardias, dos paredes, cuatro portones. ¡Cuánta organización tras ese gesto! ¡Qué humanismo en la decisión de hacerlo! El Partido no olvida a ningún preso.

Todos, incluidos los no comunistas, sonríen revigorizados por el respaldo amable de esa mano poderosa.

En la última semana de Diciembre llaman a siete de nosotros:

- A las trece horas, aquí en la puerta con sus pilchas. Los pasamos al Pabellón 2.

¿Por qué?, preguntan nuestros compañeros. Podemos aclarárselos. Nos negamos a salir de Chile. Respondimos negativamente la encuesta de la Cruz Roja. Enfrentamos las consecuencias.

El senador por Cautín, Ernesto Araneda, dos mineros del carbón de Lota, Juan Alarcón y Manuel Sanhueza, el estudiante universitario de Punta Arenas, Orlando Bahamondes; un campesino de Linares, Dionisio Alarcón: Ernesto Brinzo radio-operador de la radio Recabarren y yo.

Conocemos lo que viene. Continuación de la prisión. El traslado al Pabellón 2 significa que iniciamos una nueva gira por campos de concentración. Nuestras compañeras lo saben. Y nos respaldan. Hemos agregado más aliño a nuestra preocupación, pero nos miramos contentos en nuestra breve fila con bolsas y colchones al hombro, porque por primera vez desde el 11 de Septiembre de 1973, hemos tenido oportunidad de decirle NO a la Junta. Aunque sea en algo tan ínfimo como esto. Una pública desobediencia en un campo de concentración. Los siete somos comunistas.


Edición digital del Centro Documental Blest el 19jun03
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