Dawson


La voz del río

La voz del río nos trae una sonoridad oculta, propia del mundo subterráneo en que está su fuente.

¿Sabremos descifrar su mensaje? ¿La voz de quién se expresa a través de este código sonoro y multicolor? ¿Podremos entender los gritos del río y sus momentos de suave diapasón?

El genio de la tierra nos habla lleno de cólera pánica, enfurecido al no poder manifestarse por medio de los volcanes y porque debe recurrir, en obligada alternativa, a la rojinegra voz del río.

Por cuanto rojinegras son sus aguas, teñidas en lo profundo por las raíces de los árboles ancestrales y coloreadas de solferino por los troncos y ramajes que ha poco tiempo se acostaron a descansaren sus riberas. ¿Quedara industria gobierna tus colores? ¿O es la sangre de los Onas enterrados que aún sigue manando?

En los comienzos del corto verano, cuando los genios interiores están ocupados en su parición secular, escucharemos el leve susurro con que suavemente se deslizan las aguas abandonadas a la suerte. ¿Qué voz se cuchichea en sus noches y sus días de calma presagiadora?

¿Cómo tener el raro privilegio del poeta de comunicarse con el universo por su parentesco celeste con la naturaleza eterna y al mismo tiempo ser la voz de Dios y la lengua del pueblo?

Es evidente que el río solamente conoce una vocación: la de ser mensajero de un mundo superior.

No entenderán su mensaje los melancólicos, aturdidos por la nostalgia del cielo perdido, o los que sólo piensan en ellos mismos, abrumados por solicitaciones ante las cuales no pueden hacer nada.

Recibirá sus gritos y comprenderá sus silencios telúricos aquel que llena su corazón de entusiasmo, el creador de los dioses buenos y del optimismo histórico, que nos hace barruntar que nuestro destino lo vamos haciendo nosotros mismos cada día, con nuestras fugaces grandezas y nuestras cotidianas pequeñeces, enzarzadas todas ellas en un mandato superior, que nos guía hacia la luminosidad del rayo. portavoz de la tormenta vecina.

Lo entenderá lodo aquel que tiene el presentimiento de ave el canto nocturno del ruiseñor no tiene otro objeto que anunciar a la humanidad el nuevo día que viene.

Aun el ruiseñor sabe que las tinieblas no serán eternas y es al mundo nuevo de luz al cual él preanuncia. ganándole la carrera celeste al gallo del alba.


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02
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