joan alsina
Joan Alsina: chile en el corazón
PERDÓN

capítulo 13

Nueve meses después de la muerte de Joan, su padre, Josep, le escribió una carta simbólica con ocasión de su santo.

Sant Joan Les Closes

Joan: hace aproximadamente nueve meses que no recibimos noticias tuyas. No sé si has olvidado escribirnos. Ahora, en la víspera de tu santo, tu padre te felicita desde abajo.

Hace treinta y dos años, un 28 de abril, en medio de lluvias torrenciales apareciste en una masía de Castelló d'Empúries.

Recordarás que a los 4 años ingresaste en el colegio de los padres carmelitas, que tanto te recuerdan.

Tres años después, o sea a los 7 años, pasaste al colegio nacional, donde tuviste tantos éxitos y tantos amigos. A los 11 años me pediste ingresar en el seminario conciliar de Girona; pasaste 8 años allí, sacando siempre buenas notas y haciéndote amigo de tus superiores y compañeros. Cuando tenías 18 años me pediste ingresar en un colegio hispanoamericano, para ir a misiones. Respondiste a mis objeciones diciendo que tú tenías tu trabajo en tierras lejanas, y que a tus padres ya les quedaban Miquel y María, tus hermanos. De esta forma ingresaste en el colegio hispano-americano. Estuviste cuatro años más en Madrid. A los 23 años terminaste tus estudios, dejando muchos amigos en todas partes.

El 12 de septiembre de 1965 te ordenaron sacerdote y fuiste destinado a Malgrat de Mar por el doctor Jubany, donde también dejaste muchos amigos; fue el primero de todos mossén Joan Bosch, y por las pruebas que han dado podemos afirmar que son amigos de verdad. Pasaste dos años en Malgrat y en enero de 1968, o sea a los 25 años, te fuiste a Chile como misionero. Pasamos cuatro años sin verte y recuerdo muy bien aquel atardecer del mes de enero, cuando estuviste en casa pasando dos meses de vacaciones. Después volviste a Chile, diciéndonos que pasarías dos o tres años más allí, y que después volverías a Europa. Recuerdo muy bien que en Chile tenías muchos amigos ˇya lo creo! que te querían de veras, y esto lo han demostrado porque quisieron que te quedaras para siempre. Yo quisiera saber quién es ese amigo o tener su dirección.

No para vengarme, sino para perdonarlo y mandarle mi indulto para que no viva con remordimiento. Porque de muy joven me enseñaron a perdonar y aún no lo he olvidado.

Y tú, desde arriba, donde reposas, perdónalos también. Como perdonó Jesucristo a sus discípulos, a toda la humanidad. Te lo digo otra vez, perdónalos como buen cristiano.

Que Dios esté con ellos

JOSEP


Edición digital del Centro Documental Blest el 07feb02
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